El diputado nacional, Mariano Campero, se convirtió en el centro de la polémica tras difundirse un listado de funcionarios y legisladores que habrían accedido a créditos hipotecarios del Banco Nación. En diálogo con LA GACETA, el ex intendente de Yerba Buena defendió su decisión y aseguró que actuó como cualquier ciudadano común.
“Lo hice como cualquier ciudadano común que labura más de 15 años rompiéndose el lomo”, sostuvo. Aclaró que el crédito fue gestionado junto a su mujer, bajo las mismas condiciones que cualquier solicitante: evaluación de ingresos, antecedentes financieros y tasación de la propiedad.
Campero insistió en que no recibió ningún beneficio ni privilegio por su rol como diputado. “No hay ninguna ventana especial. Todo se hizo de manera transparente. La línea que tomamos, UVA, es la misma que cualquier tucumano puede solicitar. No se trata de un favor por ser legislador”.
Explicó, además, que la operación demandó varios meses y que incluso se consideraron sus antecedentes como intendente de Tafí del Valle y su trayectoria laboral previa.
“Tengo 43 años, tres hijos, siempre alquilé y recién ahora accedí a mi primera vivienda familiar. No lo hago como inversión, ni como un privilegio, sino como cualquier familia que decide construir un futuro”.
Durante la charla con este diario, Campero rechazó que se trate de una campaña dirigida exclusivamente contra él y apuntó a “una operación periodística nacional” que mezcló la información de distintos bloques y partidos. “En total, más de 30.000 argentinos obtuvieron créditos hipotecarios. Tres de cada cuatro son del Banco Nación. Esto no es un beneficio para políticos, sino una herramienta para reactivar la economía y cubrir un déficit habitacional histórico”, señaló.
El diputado remarcó la responsabilidad que conlleva ser público y transparente. “Todo lo mío es público, desde los gastos hasta mis vacaciones. Prefiero explicar y que todo esté a la vista antes que dejar dudas”.
Finalmente, reconoció que los créditos hipotecarios siguen siendo un desafío para muchos argentinos, pero defendió la decisión de acceder a esta línea como un paso natural para una familia trabajadora. “Elegí este camino porque es un compromiso de muchos años, y porque era la forma de asegurar un techo propio. No hay beneficios, ni privilegios, solo esfuerzo y transparencia”, concluyó.