Drew Goddard, guionista de Proyecto Salvación tuvo que decidir que debía mantenerse y que no en la película inspirada en la novela de Andy Weir. Intentó ser lo más fiel posible, logró incluir gran parte de lo que más le gustaba de la novela: "De mis 10 cosas favoritas del libro, nueve están presentes, lo cual es un porcentaje muy bueno", reconoció el guionista. Justo, la décima formaba parte de un capítulo en el que se hacía referencia a bombardear la Antártida y para ello, el búnker de operaciones era la Base Marambio de bandera argentina.
"La parte más difícil, y fui yo quien la eliminó, así que no fue culpa de nadie, es un momento o escenas en el libro donde deciden que tienen que bombardear la Antártida con armas nucleares para ganar tiempo en la Tierra. Estaba ahí y me encantó. Era un concepto muy interesante que reflejaba la desesperación en la que se encontraba la humanidad. Y eso es lo que más me entristece haber tenido que perder", lamentó Weir.
¿Qué dice el libro?
A diferencia de la película que es más optimista, el libro muestra que, para salvar a la humanidad, se decide destruir el ecosistema de la Antártida. Weir escribió: "Estamos bombardeando el lugar más puro de la Tierra para convertirlo en una chimenea de gas. Es un crimen contra la naturaleza, pero la alternativa es que no quede nadie para juzgar el crimen".
Cuando se discute la logística para llevar las bombas nucleares al centro del continente antártico, se menciona la infraestructura necesaria. Argentina, al ser la puerta de entrada natural y tener bases operativas todo el año, aparece en el mapa del libro con la Base Marambio como punto de transferencia principal para los equipos científicos y militares internacionales.
Explicar el bombardeo a la Antártida con armas nucleares requería mucho tiempo de pantalla. El guionista admitió que intentó escribirlo en tres páginas de guión. Como no tenía ese tiempo, decidió eliminar la subtrama por completo.