Luka Modrić, uno de los mediocampistas más destacados de la historia reciente y ganador del Balón de Oro 2018, volvió a dejar en claro su admiración por Juan Román Riquelme. El croata destacó el impacto que el argentino tuvo en sus inicios y lo señaló como una referencia clave en su carrera.
El origen de ese vínculo se remonta a 2006, cuando Modric debutó con la selección de Croacia en un amistoso frente a la Argentina previa al Mundial de Alemania. Aquella noche, el mediocampista se encontró por primera vez con Riquelme y quedó marcado por su manera de jugar.
“Era un jugador por el que valía la pena pagar una entrada”, aseguró Modric al describir el talento del ex Boca. En especial, resaltó su visión de juego y su capacidad para encontrar pases imposibles, incluso bajo presión. También hizo foco en su técnica: la forma en la que manejaba la pelota, con pausa y precisión, descolocaba a los rivales.
Para el croata, enfrentarlo fue mucho más que un partido: significó un aprendizaje. Esa experiencia, según reconoció, lo impulsó a perfeccionar su propio estilo en el mediocampo y a entender el juego desde otra perspectiva.
Hoy, los caminos de ambos siguen ligados al fútbol desde distintos lugares. Riquelme es presidente de Boca Juniors, mientras que Modric continúa vigente al máximo nivel y se prepara para disputar su quinto Mundial, un logro reservado para muy pocos en la historia.