El diputado nacional Juan Grabois (UxP) expuso su posición en el marco del debate por la reforma de la Ley de Glaciares y protagonizó un encendido discurso en el que aseguró que “el único objeto de la ley es habilitar la minería de glaciares”.
Durante su intervención en la Cámara baja, el parlamentario advirtió sobre los efectos de la actividad minera en estas áreas. “La minería en glaciares envenena el agua. Esta ley es equivalente a poner a Yiya Murano en el tanque de agua de tu casa. Le van a poner cianuro a los pibes y a las pibas”, afirmó. Y agregó: “Ustedes hipotecan el futuro de la patria”.
En otro tramo de su discurso calificó a la iniciativa como una “ley terraplanista”. Según sostuvo, “tiene fundamentos científicos que son más truchos que las hipotecas de Manuel Adorni y la criptomoneda de Javier Milei”.
Asimismo, planteó que la reforma busca “corromper a los gobernantes de las provincias”. “Lo que están haciendo es facilitar la corrupción, va a haber un festival Karina, un festival del 3%”, señaló.
Grabois también cuestionó la constitucionalidad del proyecto. Afirmó que, además de ir en contra de leyes nacionales y tratados internacionales, viola el artículo 41 de la Constitución Nacional. “Nos impone el deber a todos los ciudadanos argentinos de defender el medioambiente”, remarcó.
El debate se desarrolla en una jornada en la que, con el respaldo de las provincias mineras, el oficialismo y bloques aliados intentan convertir en ley la reforma. La iniciativa apunta a acotar la protección vigente sobre el área glaciar y periglacial para permitir la instalación de nuevos proyectos productivos, especialmente mineros.
La discusión divide posiciones en el recinto. Los defensores del proyecto sostienen que la modificación no afectará la protección de los cuerpos de hielo con función hídrica comprobada y descartan riesgos para la provisión de agua.
En contraposición, los detractores advierten que la reforma responde a intereses mineros y que, de aprobarse, será judicializada por considerarla inconstitucional y regresiva. También alertan sobre una posible afectación en la provisión de agua.
Actualmente, la ley de glaciares sancionada en 2010 establece una protección total del ambiente glaciar y periglacial, al considerarlo una reserva estratégica de recursos hídricos y proveedor de agua para las cuencas hidrográficas.
La reforma propone que esa protección rija “hasta tanto” las provincias con glaciares determinen, mediante estudios técnicos más profundos, qué áreas cumplen función hídrica. Aquellas zonas que no sean consideradas reservas de agua podrán ser excluidas del inventario del Ianigla y habilitadas para proyectos productivos, hoy prohibidos. En ese marco, la Nación y las provincias buscan destrabar inversiones estimadas en U$S20.000 millones en proyectos mineros.