Faltan poco más de 12 meses para que los tucumanos volvamos a las urnas para elegir cargos provinciales y, como sucede en cada ciclo político, las encuestas han comenzado a jugar su propio partido.

No son solo datos: algunos buscan utilizarlos como proyectiles que impacten en contrincantes o probables aliados y otros los usan para reflexionar y tomar decisiones. En las últimas horas, dos estudios de opinión -tan contrapuestos como las terminales políticas que los encargaron- empezaron a circular por los despachos de la Casa de Gobierno y las oficinas de La Libertad Avanza (LLA).

Los relevamientos de Hugo Haime, histórico consultor del peronismo y hoy cercano al esquema de Osvaldo Jaldo, y de Julio Burdman, el hombre que mide los pasos de Lisandro Catalán para las huestes de Javier Milei en la provincia comenzaron a ser materia de opinión entre dirigentes y autoridades políticas y partidarias.

La hegemonía territorial

El estudio de Haime (marzo 2026) dibuja un escenario donde el peronismo jaldista mantiene el control del termómetro social. Según el consultor, el electorado tucumano valora la “previsibilidad” y la gestión local por encima del ruido nacional.

- La fortaleza de Jaldo: El gobernador aparece con niveles de aprobación sólidos, apalancados en la paz social y el pago de sueldos, factores que en Tucumán son votos de oro. Haime registra una aprobación de gestión del 58% para Jaldo, con una imagen positiva personal del 40,3%, cifras que le permiten retener una intención de voto del 40,4% en un escenario frente a los libertarios y la UCR.

- El techo de LLA: Para Haime, la marca de Milei sigue siendo potente, pero no logra “transferir” ese capital a figuras locales de manera automática. El estudio sugiere que el votante distingue entre el apoyo al Presidente que lleva adelante durante su gestión el gobernador y la confianza para manejar la “maquinaria” provincial. En este relevamiento, Catalán alcanza un 30,5% de intención de voto, quedando casi 10 puntos por debajo del mandatario provincial.

El viento de cambio

En la otra esquina, el informe de Burdman (abril 2026) es la carta de presentación de Catalán. Aquí, la narrativa es la de la “irrupción”. El estudio de Burdman destaca el crecimiento acelerado en el nivel de conocimiento del actual director de YPF.

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Según estos números, el tucumano promedio empieza a ver en Catalán el puente directo con la Casa Rosada. El ex ministro del Interior de la Nación ostenta aquí una positividad del 37,1% (sumando imagen positiva y regular-positiva), con el dato clave de que casi la mitad del electorado (49%) aún no manifiesta una opinión formada, lo que le da margen de crecimiento.

- Polarización extrema: Burdman plantea un escenario donde el radicalismo y otras fuerzas opositoras se diluyen, dejando la cancha servida para un mano a mano entre el “nuevo orden” libertario y la estructura tradicional de Jaldo.

- Crecimiento: En sus proyecciones, Catalán lidera la intención de voto con un 28,9% frente al 26,7% de Jaldo, invirtiendo la lógica de Haime. Además, marca una negatividad del 57,1% para la figura del gobernador, cuya aprobación de gestión cae en este estudio al 41,6%.

Puntos en común

A pesar de la distancia entre los números, ambos estudios coinciden en diagnósticos que marcan la cancha del 2027:

- Muerte del centro: Ya no hay lugar para las “avenidas del medio”. La política tucumana se ha bifurcado: o sos parte del esquema de gobernabilidad de Jaldo o sos la renovación que propone el mileísmo. En este punto, también ambos estudios muestran niveles muy bajos de adhesión en cuanto a intención de voto para distintos espacios de la Unión Cívica Radical y alianzas que supo encabezar, como para Fuerza Republicana. Incluso aparece el Frente de Izquierda con porcentajes superior o similares, según el caso, a fuerzas políticas que en otro momento se ubicaban en segundos o terceros puestos en cuanto a caudal de votos en Tucumán.

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- La economía como verdugo: En ambas encuestas, la preocupación por el bolsillo es el denominador común. Si la inflación no cede, el “voto esperanza” de LLA corre riesgo; si la recesión se profundiza, el jaldismo tendrá menos recursos para aceitar su estructura territorial.

- Corrupción y pobreza: En estos ítems, los relevamientos tanto de Burdman como de Haime muestran que se encuentran entre las principales preocupaciones de los tucumanos, lo cual se interpreta como un correlato a la preocupación por la economía y el bajo nivel de ingresos en general entre los trabajadores.

¿Datos o deseos?

Por lo general, gran parte de los estudios y sondeos de opinión están signados por los parámetros de quiénes las encargan, tanto en lo que se refiere a los dirigentes que se solicita que “se mida”, como en el ratio de las mediciones y la “ficha técnica” de entre qué sectores sociales, edades y localidades se realizan los relevamientos. Más allá de eso, ambos trabajos dejan números que sirven para analizar los escenarios que podrían presentarse el año próximo en Tucumán.

Jaldo necesita demostrar que es el único capaz de garantizar orden y que su alianza estratégica con la Rosada no lo desdibuja, sino que lo fortalece. Por su parte, Catalán necesita convencer al círculo rojo tucumano y a la militancia de LLA de que su candidatura es competitiva y que el “aparato” peronista no es invencible.

Las encuestas ya empezaron a jugar. Por ahora, son solo fotos de una realidad que, en Tucumán, suele cambiar de forma más rápido de lo que los consultores pueden procesar. La verdadera encuesta será, como siempre, en la calle, y todavía queda mucha gestión -y mucha interna- por delante.

Informe Haime

Según la encuesta de Hugo Haime & Asociados, un 58% aprueba la gestión de Jaldo como gobernador, contra un 37% que desaprueba, mientras que un 57% entiende que está llevando a Tucumán en la dirección correcta y un 38% considera que es equivocada. También un 57% adhiere al Gobierno local y un 33% se dice opositor. Las áreas con mayor valoración positiva son las de educación (68,3%), salud (64,9%), la economía de la provincia (42%), la obra pública (40,3%) y la ocupación del Gobierno por los más necesitado (36,8%). En cuento a la imagen de los dirigentes de Tucumán, el relevamiento muestra que a la cabeza se encuentra Jaldo, con un 67,3% de imagen positiva, seguido por Rossana Chahla (50,6%), Roberto Sánchez (40,3%), Darío Monteros (39,9%). Lisandro Catalán aparece, en este estudio, en el puesto 11, con una imagen positiva del 22,8%. Otro dato relevante del estudio de Haime es el que da cuenta del estado de ánimo de la población de Tucumán, en la que un 45% manifiesta estar con bronca, mientras que un 33% afirma estar triste y desanimada. Apenas un 18% afirma sentirse contenta y esperanzada, lo cual se condice con el dato sobre la economía en general como preocupación principal.

Informe Burdman

Según la encuesta de Isass-Burdman, la imagen personal de Javier Milei en Tucumán es un 27,9% positiva y un 36,1% negativa, mientras que la aprobación de su gestión es de un 51,2% y la desaprobación, de un 43,1%. El mismo estudio marca que Jaldo tiene una imagen personal positiva de 18,6% y negativa del 40,4%. En cuanto a su gestión, un 41,6% la aprueba y un 50,8% la desaprueba. En el punto sobre si en los comicios de gobernador de 2027 se votaría por la continuidad de la gestión de Jaldo o por un cambio, un 63,9% optó por el cambio. También señala que un 41,6% votaría por el candidato de Milei y un 39,4% en contra del candidato del Presidente. En la consulta por partido político a votar el año próximo, en primer lugar aparece LLA con un 39,1%, seguido por Tucumán Primero/PJ con un 22,8%. En tercer lugar aparece el Frente de Izquierda con un 7,1%. El mismo estudio político, en cuanto a la imagen de dirigentes en Tucumán (sin Jaldo), apunta que Federico Pelli tiene la mejor imagen, con un 25,9%, seguido por Rossana Chahla, con un 22,2%, por Catalán, con el 21,4% y por Darío Monteros, con un 14,8%. También menciona elevados índices de adhesión a las propuestas de reformas político-electorales.

Si hoy se fuera a las urnas

- 40,4% es la intención de voto a favor de Jaldo, según Haime

- 30,5% de votos obtendría Catalán, según el consultor cercano al oficialismo

- 28,9% es la intención de voto a favor de Catalán, según Burdman

- 26,7% de votos obtendría Jaldo, según el consultor cercano a LLA