La derrota de River en el Superclásico no sólo dejó un sabor amargo en Núñez, sino que expuso la falta de variantes en el plantel que conduce Eduardo Coudet. El análisis interno tras el partido reveló que el equipo carece de piezas de recambio que puedan cambiar el rumbo de un encuentro, lo que llevó al "Chacho" a elevar una lista de prioridades a la dirigencia de cara al mercado de pases de invierno.
El nombre que encabeza esa nómina es el de Mauro Arambarri, el mediocampista uruguayo de 30 años que es emblema del Getafe de España y por quien River ya inició los primeros sondeos formales.
El interés de Coudet por Arambarri responde a la necesidad de sumar un volante con despliegue que pueda complementar el trabajo de Aníbal Moreno y Fausto Vera. El entrenador busca un perfil de jugador moderno, capaz de cumplir el rol de "box-to-box" para aportar tanto en la fase defensiva como en la generación de juego cerca del área rival.
El uruguayo cumple con todos esos requisitos: es aguerrido, tiene un ida y vuelta constante y posee una gran pegada, siendo el encargado de las ejecuciones de pelota parada y penales en el equipo madrileño.
Las gestiones ya están en marcha y el optimismo en las oficinas del Monumental es moderado pero real. Hubo una comunicación directa entre el técnico y el futbolista, mientras que Enzo Francescoli mantuvo una reunión presencial con el entorno del volante para conocer sus pretensiones.
Aunque todavía no se presentó una oferta formal, la predisposición del jugador para regresar a Sudamérica es buena. Sin embargo, la mayor dificultad reside en la salida del Getafe, donde Arambarri es una pieza intocable con contrato hasta 2028, lo que obligará a River a realizar una ingeniería económica importante para concretar su arribo.