Con una década de trayectoria a sus espaldas, Autos Robados atraviesa un presente de marcada expansión nacional. Lo que comenzó como un proyecto en el barrio de Quilmes, ha mutado en los últimos tres años en un fenómeno de crecimiento exponencial, logrando presencia en grandes festivales y una rotación en diferentes plataformas musicales. En este contexto de éxito, el bajista de la formación, Lucas "Palomo" Ramos, destaca que este progreso se vive con los "pies sobre la tierra", buscando siempre la excelencia tanto en sus grabaciones como en sus presentaciones en vivo.

Uno de los pilares de este fenómeno es la caída de las viejas barreras musicales. Según Ramos, la banda hoy llega a diversas generaciones, algo que antes de los años 2000 parecía impensado por las rivalidades entre géneros. "Afortunadamente, hace largos años se rompió ahí una barrera que hace que no solamente la juventud, sino público por ahí más grande, se acerque a diversos estilos", explica el músico, subrayando cómo su propuesta ha logrado amalgamar a una audiencia diversa y fiel.

La identidad de la banda está profundamente ligada a su red de afectos y respeto por los referentes del género. Ramos enfatiza el peso histórico de Quilmes en su ADN musical, mencionando el legado de figuras como Vox Dei y la estrecha relación con Guille, de la banda Eterna Inocencia, a quien define como un "amigo de la casa". Para el músico, estos vínculos demuestran que el crecimiento del grupo es parte de un movimiento cultural regional más amplio.

La banda tiene un vínculo de amistad con Pity Alvarez, el ex líder de Viejas Locas e Intoxicados. La relación gestó a través de la banda amiga Do Neurona; tras compartir tardes de charlas y zapadas en la sala de ensayo, el encuentro culminó con un hito: el Pity volvió a cantar en vivo como invitado de Autos Robados el pasado 6 de marzo.

"La vuelta a la música del Pity para el estilo en el que nos movemos es totalmente un orgullo; está buenísimo que un referente siga haciendo música", comenta Ramos con entusiasmo. Pese a su proyección nacional, Autos Robados mantiene firme su bandera de trabajo por cuenta propia.

En un contexto económico difícil,el musico explica que han decidido manejar "entradas populares" para asegurar que el dinero no sea un impedimento para el público. "La idea es no matar a la gente que ya bastante mal la está pasando que la mayoría pueda acercarse y a la vez nos sirva para seguir autogestionando la banda, afirma el bajista sobre su política de accesibilidad, especialmente en sus fechas del AMBA”.

Este viernes 24 de abril, a partir de las 22:00 hs, la banda se presentará en Diva Club Rock (Rivadavia N° 1320) para continuar con la gira de su trabajo "El Antídoto". La elección de habitar escenarios íntimos que permitan estar "pegados" a su público.

Tucumán ocupa un lugar central en este tour, tras un debut previo que el músico recuerda como "sorprendente" y "explotado". Con las canciones de su nuevo disco ya coreadas por la audiencia antes de los shows, la cita del viernes promete ser una nueva página en la conexión inquebrantable entre la banda y el norte argentino.