Levantar pesasa las siete de la mañana puede ser un desafío tentador, pero el desgano físico del primer día de reto puede limitar el entusiasmo. Otros, en cambio, encuentran en el atardecer su pico máximo de energía. Esta diferencia no es solo una cuestión de voluntad o de ser "madrugador", sino que tiene un trasfondo científico ligado a cómo funciona nuestra biología.

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Determinar la hora ideal para entrenar fuerza es una de las preguntas más frecuentes en el mundo del ejercicio. Si bien el mejor momento suele ser aquel que podés sostener en el tiempo, existen ventanas biológicas donde nuestros músculos responden con mayor eficiencia. Un artículo en Women's Health analiza qué dice la fisiología actual sobre el rendimiento físico.

El pico de potencia muscular según el reloj biológico

Las investigaciones más recientes sugieren que la fuerza física no es lineal a lo largo del día. Según una revisión de 2020 en la revista Physiology, las mayores ganancias de fuerza en el músculo esquelético suelen ocurrir durante la tarde, específicamente entre las 16 y las 20. Esto se debe a que, a medida que avanza el día, la temperatura corporal sufre modificaciones que tienen consecuencias en el sistema nervioso.

"A medida que avanza el día, la temperatura corporal aumenta, el sistema nervioso se activa y los músculos pueden generar fuerza de manera más eficiente, lo que puede traducirse en una mayor fuerza o potencia", afirmó Rachelle A. Reed, fisióloga del ejercicio al medio citado. Por el contrario, en las primeras horas de la mañana, las articulaciones suelen estar más rígidas y el sistema nervioso central todavía está en proceso de "arranque".

El impacto del ritmo circadiano en el rendimiento

No se trata solo de los músculos; nuestro ritmo circadiano regula desde las hormonas hasta el estado de alerta. Un estudio de 2023 en Medicine & Science in Sports & Exercise reveló que la potencia anaeróbica y la fuerza de agarre son notablemente mayores entre las 13 y las 19, en comparación con el bloque matutino. Para esa hora, el cuerpo ya recibió nutrientes de las primeras comidas y estuvo en movimiento.

Sin embargo, la ciencia también aclara que la biología no es una sentencia firme. "Algunas personas son naturalmente más madrugadoras y se sienten mejor temprano, mientras que otras se sienten mejor más tarde", explicó Reed. Factores como la calidad del sueño, el estrés acumulado y la nutrición del día previo pueden inclinar la balanza hacia un lado o hacia el otro, independientemente de lo que diga el reloj.

La clave del éxito: la consistencia sobre la teoría

A pesar de que la tarde parece ser la ganadora teórica para levantar cargas pesadas, los expertos coinciden en que el factor más determinante es la regularidad. Si tu agenda solo te permite entrenar a las 6 de la mañana, ese es, para vos, el mejor momento. El cuerpo tiene una capacidad asombrosa para adaptarse a las rutinas establecidas.

"El mejor momento del día es aquel que se ajusta a tu horario de forma constante", aseguró la fisióloga. En sintonía con esto, Jordan Farrell, fisiólogo del ejercicio, señaló que muchas personas eligen el mediodía porque les brinda un descanso energizante después de almorzar, mientras que otros prefieren el ayuno matutino para evitar que el caos laboral del día interfiera con su salud.