River Plate necesitaba reaccionar. No sólo por los puntos, sino también por una cuestión anímica después del golpe que significó la derrota en el Superclásico. Y lo hizo. Con esfuerzo, con momentos de duda y sin el brillo esperado. El equipo de Eduardo “Chacho” Coudet venció por 3 a 1 a Aldosivi en el Monumental y logró recuperar algo de la confianza perdida.

El resultado final puede parecer amplio, pero el desarrollo del partido contó otra historia. El “Millonario” dominó la pelota desde el inicio, impuso condiciones territoriales y obligó al “Tiburón” a replegarse cerca de su área. Sin embargo, ese control no se tradujo en situaciones claras durante gran parte del encuentro. Le faltó profundidad, precisión en los últimos metros y, por momentos, claridad para romper el bloque defensivo visitante.

La primera llegada concreta del equipo de Núñez tardó en aparecer. Recién a los 24 minutos del primer tiempo, Maximiliano Salas tuvo una oportunidad inmejorable. Capturó un rebote dentro del área, controló y definió de zurda, pero su remate se fue apenas desviado junto al palo izquierdo de Axel Werner. Fue un aviso de lo que vendría, aunque River seguía sin encontrar los caminos.

La apertura del marcador llegó sobre el final de la primera etapa, cuando el partido parecía encaminado al empate. A los 39 minutos, luego de una buena jugada colectiva, Gonzalo Montiel envió un centro preciso que derivó en un remate de Facundo Colidio. El arquero dio rebote y Giuliano Galoppo, atento, apareció para empujar la pelota al fondo de la red y poner el 1 a 0.

Con la ventaja, River se fue al descanso con algo más de tranquilidad, aunque con la sensación de que debía mejorar para evitar sorpresas. En el complemento, el trámite no cambió demasiado. El local siguió manejando la pelota, pero volvió a evidenciar problemas para generar peligro real.

Colidio fue uno de los más insistentes. A los 3 minutos, conectó un centro de Montiel con un derechazo que se fue alto. Poco después, probó con un tiro libre frontal que pasó muy cerca del palo. River merodeaba el área, pero no lograba liquidar el partido.

Y esa falta de eficacia terminó costándole caro. A los 26 minutos, Aldosivi sorprendió en una de sus pocas aproximaciones. Fernando Román desbordó por la izquierda y lanzó un centro preciso que encontró a Tomás Fernández, quien definió para marcar el 1 a 1.

El empate cayó como un baldazo de agua fría en el Monumental. River sintió el golpe y, empujado por su gente, salió con todo en busca de la victoria. Sin embargo, lo hizo más desde el empuje que desde el juego. A los 29 minutos, Juan Meza estuvo cerca con un potente remate desde afuera del área que se estrelló en el travesaño.

Cuando el partido entraba en su tramo final y la impaciencia crecía en el público, apareció la solución. A los 37 minutos, Aníbal Moreno envió un buscapié al área y Colidio, oportuno, empujó la pelota para poner el 2 a 1 y desatar el alivio en las tribunas.

Ya en tiempo de descuento, con Aldosivi jugado en ataque, River encontró espacios y selló el resultado. El ecuatoriano Kendry Páez coronó la noche con un golazo para el 3 a 1 definitivo, un tanto que no sólo aseguró el triunfo sino que también dejó una imagen más optimista de cara a lo que viene.

River ganó, que era lo imprescindible. No brilló, sufrió más de la cuenta, pero cumplió con el objetivo de volver a sumar de a tres y dejar atrás el golpe del Superclásico. Ahora, deberá encontrar mayor fluidez en su juego si pretende sostener sus aspiraciones en el torneo.