Franco Colapinto protagoniza una jornada histórica para el automovilismo argentino. Minutos antes de las 13, el piloto salió a pista en el circuito callejero montado en Palermo, donde miles de fanáticos se acercaron para presenciar una exhibición sin precedentes en la Ciudad de Buenos Aires.

Al volante de un Lotus E20 de la temporada 2012, equipado con motor Renault V8 y ploteado con los colores de Alpine, Colapinto generó una inmediata conexión con el público. El estruendo del motor, cada aceleración y los trompos que realizó a lo largo del recorrido despertaron el fervor de los presentes, que colmaron las inmediaciones del circuito. 

Segunda salida

La expectativa no se detiene. La segunda salida del piloto está prevista para las 14.30 y tendrá un condimento especial: será a bordo del legendario “Flecha de Plata”, el Mercedes-Benz con el que Juan Manuel Fangio construyó parte de su leyenda en la Fórmula 1. Más tarde, a las 15.15, Colapinto volverá a girar con el Lotus, en lo que será su última aparición al mando de un monoplaza en la jornada. El cierre llegará a las 15.55, cuando recorra el circuito en un bus descapotable para saludar al público.

La convocatoria fue multitudinaria. Se estima que cerca de medio millón de personas se acercaron a Palermo para ser parte del evento. “Estoy muy contento. ¿500 mil personas? ¿Ya tantas hay? Increíble, una locura. Gracias por venir a todos. Es un sueño hecho realidad”, expresó Colapinto en diálogo con TN, visiblemente emocionado antes de salir a pista.

El piloto no estuvo solo. Su familia lo acompañó en este momento especial. “Tengo una felicidad enorme, estoy emocionado. Que el pueblo argentino lo disfrute”, señaló su padre, Aníbal, al llegar al circuito.

Más allá del espectáculo, la jornada marca un hito: es la primera vez que un piloto argentino conduce un Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, en un evento que quedará en la memoria de los fanáticos.