Hoy se abrirá el capítulo final de uno de los procesos más dolorosos y prolongados de la historia criminal de Tucumán. Tras 14 intensas jornadas de debate, el Tribunal de la Sala III de la Cámara Penal, integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, escuchará los alegatos finales de las partes. Será el momento en que el fiscal Carlos Sale y los abogados defensores expongan sus conclusiones definitivas, formulando los pedidos de pena o de absolución para los dos únicos imputados que llegaron a esta instancia. Lo que digan y soliciten marcará el pulso de una causa que ya lleva 20 años, pero en la que nunca se juzgó, y no se condenó, a nadie por el crimen en sí de la joven

En la madrugada del 26 de febrero de 2006, Paulina Lebbos desapareció tras salir de un boliche en la zona del Abasto. Su cuerpo fue hallado casi dos semanas después a la vera de la ruta 341, en Tapia. Así se inició un derrotero judicial que ya lleva dos décadas. A lo largo de estos años, el caso estuvo marcado por maniobras de encubrimiento que ya derivaron en condenas anteriores, incluyendo a altos mandos policiales y funcionarios judiciales, como el ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, el ex jefe de Policía Hugo Sánchez y el ex fiscal Carlos Albaca, pero este juicio se centra específicamente en la responsabilidad sobre la muerte de la estudiante de Comunicación Social.

En el banquillo de los acusados se sientan César Soto, ex pareja de Paulina y padre de su hija, y señalado como presunto autor material del homicidio, y Sergio Kaleñuk, hijo de Alberto, entonces secretario privado del gobernador José Alperovich, acusado de haber colaborado en la desaparición del cuerpo. Durante el desarrollo de este debate oral, que se inició el pasado 3 de marzo, el tribunal escuchó a 41 testigos y analizó las declaraciones de otras tres personas ya fallecidas. Lo más relevante de estas semanas fue, sin duda, la exposición de las contradicciones y los “olvidos” de varios testigos que volvieron a poner bajo la lupa las presuntas manipulaciones policiales realizadas en las actas originales del caso, además de los indicios que cada uno de ellos dio y sobre los que se apoyarán las acusaciones o los pedidos de absolución.

Documentación

La etapa de producción de pruebas se cerró formalmente con la incorporación de 220 elementos, entre los que se cuentan pericias médicas, bioquímicas, cruces de llamadas telefónicas e informes de autopsia. Toda esta documentación será la base sobre la que el fiscal Sale deberá construir su acusación final. Por su parte, el abogado Roque Araujo, defensor oficial de Soto, y los letrados Patricio Char y Candela Álamo, en representación de Kaleñuk, intentarán desmoronar la tesis acusatoria buscando la absolución de sus defendidos.

El rompecabezas de Paulina Lebbos: 41 testigos y 220 pruebas antes de la última palabra

El clima en los pasillos de tribunales es de una tensa expectativa, ya que se espera que las exposiciones de los alegatos se extiendan durante toda la jornada del lunes debido a la complejidad del material probatorio. Los jueces han seguido de cerca cada testimonio, especialmente aquellos donde se denunciaron aprietes o falsedades en las declaraciones tomadas hace años en el Departamento de Informaciones de la Policía (D2). Para la familia de Paulina, este momento representa la culminación de una lucha que trascendió lo personal para convertirse en un emblema del pedido de justicia en la provincia.

La jornada debería contener una reconstrucción minuciosa de los hechos. El fiscal deberá explicar cómo y por qué sostiene que Soto mató a Paulina por asfixia en un domicilio de calle Estados Unidos al 1.200, detrás del parque 9 de Julio, y cómo encaja Kaleñuk en esa trama de descarte y ocultamiento del cuerpo, además de las posteriores maniobras de encubrimiento. Las defensas, en tanto, se apoyarán en las debilidades de una instrucción que fue cuestionada desde el primer día por su falta de rigor técnico y por la pérdida de evidencias clave que nunca pudieron ser recuperadas.

El 27 de abril se presentarán los alegatos en el juicio por la muerte de Paulina Lebbos

Con los alegatos concluidos, el tribunal pasará a deliberar para dar a conocer su veredicto. Se prevé que el martes sea el día en que finalmente se lea la sentencia, poniendo fin a este tramo oral del proceso. Será el fallo que determine si existen culpables del crimen de Paulina o si, por el contrario, la autoría material del crimen seguirá envuelta en las sombras de la duda que han persistido durante estos veinte años de marchas y expedientes.