Resulta casi paradójico que la figura de Ramón Díaz no haya pisado el Monumental desde su salida en 2014, pero el propio protagonista se encargó de explicar los motivos de su distanciamiento físico. "No conozco el estadio nuevo, lo veo por televisión y me parece increíble lo que transmite la gente, pero hace mucho que no voy. La última vez fue cuando salimos campeones hace doce años", admitió el riojano. Su explicación radica en un respeto casi religioso por el trabajo de sus colegas: "Hay que dejar trabajar tranquilo al entrenador que esté. Si me invitan, iré a disfrutar, pero no quiero que mi presencia genere presiones innecesarias".
En esa misma línea, el "Pelado" salió a bancar fuertemente a Eduardo Coudet en su presente al frente del Millonario. Ramón destacó que el "Chacho" es un profesional increíble y un gran amigo personal, pidiéndole paciencia a la gente de River porque "el equipo no lo armó él y no tuvo pretemporada". Para Díaz, el proceso de adaptación en un club de la magnitud de River es complejo y requiere tiempo, algo que él mismo vivió en sus múltiples etapas como conductor del conjunto de Núñez.
Sin embargo, lo que más ruido generó en este tramo de la entrevista que brindó en ESPN fue su análisis táctico sobre el eterno rival. Ramón, que convive con una esposa fanática de Boca, no tuvo reparos en elogiar el mediocampo que armó Claudio Úbeda. "Tienen un nivel que no es para esta categoría. Ver las jugadas que hace Leandro Paredes es ver otro fútbol. Mi señora tenía dudas al principio, pero yo le decía que había que esperar. Hoy Boca se reacomodó y es uno de los grandes candidatos a ganar la Copa Libertadores", sentenció. La confesión de su intimidad familiar le puso una pizca de humor a la charla: "El último Superclásico lo vi solo contra tres de Boca en mi casa. A veces la quiero matar a mi mujer por cómo festeja, pero así es el fútbol".