El " operativo seducción" para que Paulo Dybala se ponga la camiseta de Boca Juniors dejó de ser un simple rumor de pasillo para convertirse en una realidad mediática con nombres y apellidos. En una charla distendida con el "Pollo" Álvarez, la "Joya" rompió el silencio y, aunque mantuvo la cautela que exige su presente en la Serie A, dejó varios títulos que ilusionan al mundo "xeneize". El factor determinante tiene nombre propio: Leandro Paredes, quien tras su regreso al club en 2025, se ha convertido en el principal "agente" de esta negociación.

El "Grupo de WhatsApp" y la presión de los Paredes

La relación entre Dybala y Paredes trasciende lo futbolístico. Forjada en las concentraciones de la Selección y consolidada durante las dos temporadas que compartieron en la Roma, el vínculo entre ambas familias es el motor que impulsa este posible pase.

"Me llegan los mensajes de Lea, de Cami (Galante)... ellos insisten mucho. Hace dos días mandaron al grupo una foto mía con la camiseta de Boca preguntando si era verdad o inteligencia artificial, nos cagamos de risa. Estaría bueno volver a compartir el día a día", confesó Dybala.

A pesar de la nostalgia, el mediapunta de 32 años fue diplomático con su club actual: "Yo hoy juego para la Roma, tengo que defender esta camiseta y nunca sabés qué puede pasar". Sin embargo, el hecho de que su contrato venza el próximo 30 de junio y aún no haya noticias de una renovación en Italia, alimenta la teoría de un desembarco en Brandsen 805 para el segundo semestre de 2026.

Factores extra-futbolísticos: La familia y el retorno

Más allá de la pelota, hay componentes personales que inclinan la balanza hacia la Argentina:

Oriana Sabatini, la esposa de Paulo fue clara. Pese a la herencia "millonaria" de su padre, ella prioriza la felicidad de su marido y la posibilidad de que su pequeña hija Gia crezca cerca de sus abuelos. Además, la modelo se encuentra trabajando actualmente en el país, lo que facilitaría la logística de una mudanza definitiva desde la capital italiana hacia Buenos Aires.

La realidad desde la dirigencia

Para poner paños fríos a la euforia, Marcelo "Chelo" Delgado aclaró que, si bien el interés por un jugador de la talla de Dybala es lógico, todavía no se han iniciado gestiones oficiales. "La pelota la tiene Paulo", deslizaron desde el club. Boca no quiere entorpecer los últimos meses de competencia del jugador en Europa, pero sabe que el 1 de julio podría ser el día clave para dar el gran golpe del mercado.

Con la Copa Libertadores como gran objetivo y un plantel que ya cuenta con figuras de peso internacional, la llegada de Dybala sería el movimiento definitivo para que el equipo de Claudio Úbeda se posicione como uno de los máximos candidatos.