A horas de presentarse por primera vez ante la Cámara de Diputados como jefe de Gabinete, Manuel Adorni transita la previa con una mezcla de desgaste y confianza. “Estoy cansado, pero no tengo nervios. Va a estar bueno lo de Diputados”, le confió a un interlocutor en la antesala de una sesión que será seguida con atención tanto por el oficialismo como por la oposición.

El informe de gestión, previsto para este 29 de abril, estaba fijado en el calendario desde hace meses y tiene carácter constitucional, por lo que no pudo ser suspendido pese a los reveses mediáticos que atravesó el funcionario en las últimas semanas. Será, además, su primera exposición pública de peso desde la conferencia brindada en Casa Rosada un mes atrás.

En ese contexto, la Jefatura de Gabinete envió este martes un documento con más de 2.100 respuestas a consultas de diputados nacionales, producto de un proceso de depuración de unas 4.800 preguntas originales. El trabajo fue coordinado por equipos técnicos del área de Adorni junto con ministerios y organismos estatales.

Según anticipan desde su entorno, el funcionario se enfocará exclusivamente en cuestiones de gestión, evitando referencias a su situación judicial o patrimonial. “Lo demás se dirá que es un tema judicializado. No va a correr el riesgo de decir algo que después pueda ser utilizado en su contra”, explicó una fuente oficial a Infobae.

La sesión comenzará a las 10.30 y se dividirá en tres tramos: un discurso inicial, un extenso bloque de preguntas y respuestas con los distintos espacios políticos y un cierre a cargo del bloque oficialista. En su círculo cercano anticipan que la exposición inicial se extenderá por más de una hora y pondrá el acento en logros económicos, estabilidad macro y reformas en marcha y pendientes.

En los días previos, Adorni ensayó su presentación en el recinto del Congreso bajo un estricto operativo de seguridad. También mantuvo reuniones con Martín Menem, quien tendrá la responsabilidad de conducir una sesión que en el oficialismo prevén como “caótica”.

El respaldo político será amplio. En las gradas estarán presentes el presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, además de ministros y funcionarios de la cúpula de la Casa Rosada. A esto se sumará la presencia de militantes en los palcos, en busca de aportar volumen político a la jornada.

Dentro de la estrategia oficialista también aparece la posibilidad de una salida anticipada del recinto en caso de sentirse agraviado por la oposición, una jugada que en el entorno libertario describen como la opción de hacer “la gran Francos”. En esa línea, los legisladores de Unión por la Patria fueron ubicados al final del esquema de preguntas. “Si se pasan de vivos se quedan sin preguntar”, advirtió un colaborador.

En paralelo, el funcionario mantuvo reuniones en Casa Rosada con la mesa política para repasar la agenda legislativa y coordinar la logística de la jornada, que incluiría una llegada conjunta al Congreso. Este martes, en tanto, optó por una agenda más liviana: participó de una quema de drogas incautadas en El Talar junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y luego canceló el resto de sus actividades para concentrarse en la preparación final.

El nivel de expectativa es alto dentro del oficialismo, que considera la presentación como una instancia determinante para el futuro político de Adorni. Aunque desde el entorno presidencial aseguran que su continuidad no está en discusión, reconocen que el desempeño de este miércoles será observado con lupa.

“Ahora mismo solo está enfocado en que salga todo bien”, sintetizó una fuente cercana. La escena, cargada de tensión y simbolismo político, ya había sido anticipada semanas atrás por Menem con una frase que resume el clima en el Congreso: “Compren pochoclos”.