¿Por qué puedo realizar esta afirmación? Era nuestro ídolo y eso es lo más importante que una persona tiene en la vida, los referentes, los ídolos. Los primeros a los que idolatramos son nuestros padres. Pero la vida pasa y solo tenemos uno o dos semidioses a quién amar, uno de ellos es Diego Armando Maradona. Siempre estuve a disposición para poder darle mejor calidad en su estadía a Diego. Y voy a argumentar con ejemplos concretos y reales. Ejemplos que están en la causa como evidencia. Lamentablemente tuve la oportunidad de ver como parte de esta evidencia fue diseccionada por la fiscalía en el juicio anulado donde se sacaron de contexto, y la fiscalía intento dar una falsa verdad sobre eso, pero estoy tranquilo con mi accionar y con la documentación que junto al Dr. Pierri fuimos juntando. Pude en ese mismo momento mostrar la verdad. Les cuento; en una ocasión Maradona estaba pidiendo laxantes, el medicamento debía ser indicado por los médicos. Si bien es un producto de venta libre, yo desconocía si la misma podía ser contraproducente o no, pero en ese momento me puse a disposición para llevar la que crean conveniente al domicilio para que la reciba, cosa que no realicé. En otra oportunidad se nos comunicó que debido a una comida muy pesada (mucho más para ese tipo de paciente), el mismo se encontraba con náuseas y vómitos, a lo que inmediatamente junto al consejo de la médica superior se solicitó una ambulancia, y ante las negativas a que ingrese la misma al barrio cerrado (porque la familia quería evitar que los medios de comunicación estuvieran hablando de situaciones personales con respecto al ídolo) se optó porque la misma no ingrese. Yo consideré que la evaluación profesional era importante, y por tal motivo sugiero el ingreso de una ambulancia con profesionales de urgencias por el estado de salud de un postquirúrgico. Me ofrezco para llevar en mi auto particular un médico, el mismo médico de la ambulancia para que lo evalúe urgente sin que sea visualizado el móvil de asistencia por los medios de comunicación para evitar exposiciones públicas. Quedando a disposición tanto para el ingreso del profesional como para su egreso de la casa en todo momento. Lo que no fue tomado en cuenta. Según mi superior, Forlini, quien hablo con una de las hijas de Maradona. El requerimiento del médico no era necesario. En otra oportunidad mientras leo en el chat que no estaba comiendo bien y con la medicación que recibía, a mi entender, eso no era bueno. Les solicito a los enfermeros en el campo que le insistan a que coma, que cocinen ellos, yo tengo claro que no soy  nutricionista, pero al faltar dicho profesional, solo sugerí que Diego tenía que comer, no podía estar solo a te y alguna que otra galletita, cosa que tampoco fue tomada en cuenta. Intenté una ocasión ingresar al domicilio para ver al paciente a lo que se me negó el ingreso, cosa que tampoco pude realizar. Me preguntaron por qué no renuncié o no hice un paso al costado. Yo siempre estuve convencido de que desde mi lugar podía ser de ayuda, con todas las trabas que había en ese lugar yo quería seguir insistiendo para poder lograr un cambio beneficioso. Tenía la certeza que al seguir insistiendo con ideas proactivas, iba a lograr la mejora de la salud que para nosotros era evitar que consuma alcohol y que no se automedique. Siendo esto las únicas indicaciones que teníamos. Y que se vio en las pericias que ese objetivo fue logrado con éxito. Lamento el desenlace final desde lo más profundo del alma. Sigo enfrentando junto a mi familia, día a día los comentarios de algunos sobre el título de asesino, no puedo concebir eso. El primer día que se me notificó el estado de imputado, ni más ni menos que por la causa de Diego Armando Maradona, la angustia y desesperación no tuvieron nombre. pero por cosas de la vida me crucé a Miguel Ángel Pierri, que no solo me brindó su apoyo profesional y lo más importante; la tranquilidad emocional. Esto es solo un mero resumen de lo vivido.  Gracias por su tiempo.

Mariano Perroni

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