Tras su accidentada exposición en el Congreso, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, rompió el silencio para defender la legitimidad de su patrimonio y anunciar una ofensiva legal. El funcionario confirmó que denunciará al diputado Rodolfo Tailhade por espionaje ilegal, al argumentar que el legislador manejó información privada de su familia con procedencia dudosa. "Todos los funcionarios están en peligro de ser espiados", advirtió.

En una entrevista con *El Observador Radio*, Adorni se refirió a las sospechas sobre sus vuelos privados y propiedades no declaradas: "Es una causa que no tiene sustento ni gollete; no va a prosperar", afirmó. 

El ministro coordinador negó enfáticamente haber viajado a Disney o recientemente a Río de Janeiro, y aunque no desmintió un viaje a Aruba, defendió su derecho a vacacionar: "Son temas personales; no me voy a arrepentir de brindarle unos días a mi familia", aseguró.

El choque con Tailhade

La tensión escaló tras la intervención de Tailhade en Diputados, donde cuestionó el uso de custodia policial por parte de la esposa de Adorni y denunció la existencia de una "comitiva paralela" en viajes oficiales. 

Adorni retrucó que "muchos se comieron la curva" y que dará las explicaciones necesarias en la Justicia, no ante la prensa.

Por otro lado, el funcionario confirmó que entre lunes y martes retomará las conferencias en Casa Rosada, tras la reapertura de la sala de prensa que había sido clausurada preventivamente por la Casa Militar.

Pese a los rumores de un posible alejamiento para proteger la imagen presidencial, Adorni fue tajante: "Jamás voy a ceder ante este tipo de presiones. Ni yo, ni el Presidente, ni Karina Milei".