Bajo la gestión de Demian Reidel, Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) no solo generó energía; también financió un itinerario global que abarcó 20 países y consumos difícilmente vinculables a la industria nuclear. Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, las tarjetas corporativas de la empresa pública fueron utilizadas en destinos tan dispares como Punta Cana, Seúl, Venecia y Budapest, en una secuencia de gastos que el actual presidente de la firma, Juan Martín Campos, ya calificó como “injustificables”.
El agujero negro de los $56 millones
El dato más alarmante del reporte es el rubro “adelanto en efectivo”. Son 56 millones de pesos retirados de cajeros que carecen de trazabilidad: no se sabe quién los sacó ni en qué se usaron. La empresa guardó silencio sobre este ítem, según un informe de La Nación, aunque confirmó que el sistema de tarjetas fue dado de baja en febrero para frenar la sangría.
Radiografía del exceso
- España (El epicentro): fue el destino con más operaciones. Además de gastos técnicos, figuran U$S765 en el “Pub El Pirata”, consumos en la discoteca “Amadis”, compras de ropa económica en “Primark” y entradas al Museo del Prado.
- Hotelería de alta gama: el erario público pagó U$S3.280 en el Ritz-Carlton de Washington y U$S2.771 en el W South Beach de Miami. En Viena y Singapur, la cuenta en hoteles de lujo superó los U$S5.000.
- Compras y Ocio: el reporte incluye desde zapatillas Adidas en Turquía e India, hasta librerías en Rumania, pubs en Finlandia y un restaurante en Venecia. En Brasil, la marca de ropa "Lojas Renner" registró 20 operaciones consecutivas.