Mientras el presidente Javier Milei regresaba de su gira por Estados Unidos, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aterrizó en San Juan con un objetivo doble: encabezar la delegación oficial en la Expo San Juan Minera y consolidarse como la verdadera conductora política del Ejecutivo.
Rodeada por su "mesa chica" y en ausencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la funcionaria dio una señal de autoridad en medio de las fuertes turbulencias internas que atraviesa el oficialismo.
El despliegue del "Karinismo"
La comitiva reflejó el círculo de confianza de la secretaria: la acompañaron los ministros Diego Santilli (Interior) y Juan Bautista Mahiques (Justicia), junto a los armadores clave del espacio, Martín y "Lule" Menem.
En San Juan, Karina Milei no solo cumplió funciones protocolares, sino que actuó como una "jefa de gabinete de facto", coordinando agendas con gobernadores y supervisando la estrategia legislativa, un rol que excede largamente sus facultades formales.
La sombra de la interna
La ausencia de Manuel Adorni en el vuelo oficial no fue un detalle menor. Mientras la comitiva se mostraba con el círculo rojo minero, Adorni permaneció en Buenos Aires bajo la excusa de una asamblea en YPF.
Sin embargo, en el entorno de "El Jefe" (Karina) se lee como un enfriamiento tras el escándalo por las declaraciones juradas del vocero, que ya impactó en su imagen pública.
Las recientes críticas de Patricia Bullrich y Guillermo Francos -quien advirtió que el conflicto "empioja" la relación con la sociedad- terminaron de configurar un escenario de aislamiento para el jefe de ministros.