El clima de festejo aún se mantiene entre los fanáticos de la Fórmula 1 y, por supuesto, en las sensaciones que dejaron las últimas competencias y las fechas del calendario deportivo para Franco Colapinto. Tras la fiesta en Buenos Aires por el desfile del joven de Pilar y la posterior contienda en Miami, el entusiasmo parece ser generalizado. Con una séptima ubicación, el argentino protagonizó el inicio de campeonato más destacado en la historia de Alpine; pero, por sobre todo, consolidó un avance personal que su psicólogo, Gustavo Ruiz, celebró advirtiendo que el corredor trabajó tanto su psiquis como su rendimiento físico.
¿Qué cambió en Alpine? La mejora silenciosa que ayudó a Franco Colapinto en MiamiGustavo Ruiz conoce a Franco Colapinto quizás en la misma dimensión que lo hacen sus padres o sus amigos más cercanos. Desde que tenía 12 años, el especialista deportivo acompaña al pilarense cuando corría karting y se convirtió en un sostén de la entereza de este protagonista. Cuando el 2025 dio sus golpes fuertes, como el GP de Brasil donde los desafíos propios del evento se mezclaron con el duelo por la muerte de su abuelo, Franco se contuvo sin desplomarse, pese a la racha sin resultados, la presión de las expectativas y un auto que para muchos era considerado poco competitivo.
El temple de Franco Colapinto forjado en la adversidad
Pero ante la contrariedad puede surgir un impulso más grande. "Todo eso lo impulsó a madurar y lo robusteció”, explicó Ruiz ante las cámaras de Infobae en la presentación del equipo Alpha 54 Racing, el team argentino que este fin de semana debutará en la Fórmula 4 Italiana en Misano. “No es el mismo Franco este año que el de hace un año”, señaló el profesional, destacando que la evolución consistió en adquirir herramientas para una instancia cada vez más demandante.
“Su manera de pensar, de ver las cosas, de verse a sí mismo, es distinta”, subrayó Ruiz. “Todo eso lo ha forjado, lo ha templado y lo ha hecho progresar como para que pueda seguir afrontando la Fórmula 1, que es lo máximo; te exige en todo momento y no puedes dar ni un centímetro de ventaja en ningún área", concluyó, dando cuenta de que gran parte de su mejora estuvo dada por la fuerza que encontró en su interior.
Contención y alto rendimiento
El trabajo de Ruiz no es improvisado; es una carrera de fondo que comenzó cuando Franco apenas tenía 12 años. Para el profesional, la clave reside en un proceso a largo plazo con objetivos inmediatos, donde la contención es el eje central para enfrentar el desarraigo y la presión de vivir en Europa desde la adolescencia. "No es lo mismo abordar a un chico a los 15 que a los 18, tanto en lo personal como en lo profesional", sostiene el especialista, quien destaca que el objetivo es que el piloto logre gestionar sus emociones para mantener la confianza alta incluso en los momentos de mayor incertidumbre.
La labor del psicólogo es silenciosa pero constante. Aunque no puede estar presente en todos los circuitos —actualmente asiste a más de diez pilotos, seis de ellos compitiendo en el Viejo Continente—, la comunicación es diaria. Las videollamadas y audios de WhatsApp se convierten en herramientas de "primeros auxilios" emocionales durante los fines de semana de Gran Premio, cuando los tiempos se aceleran y el margen de error es nulo.
El "método" que también conquistó el Dakar
La eficacia de Ruiz no solo se refleja en la butaca de Alpine. El psicólogo es también el responsable del equilibrio mental de figuras como los hermanos Kevin y Luciano Benavides. De hecho, fue un audio de Ruiz el que terminó de enfocar a Luciano para lograr su histórica victoria en el último Rally Dakar, definida por apenas dos segundos tras 8.000 kilómetros de competencia. "Le dije que saliera a hacer su carrera y que la presión afectaría al rival. Esa convicción lo acercó al resultado", recuerda el profesional.
Para Colapinto, haber transitado el 2025 con un auto que no estaba a la altura de su talento fue, paradójicamente, su mayor escuela. Según Ruiz, el pilarense logró "sacar agua de las piedras" y capitalizar cada frustración para transformarla en madurez.