El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó este martes el acto por la finalización de las obras de reparación y remediación de la Represa Lateral N° 3 del Aprovechamiento Hidroeléctrico Celestino Gelsi, en El Cadillal, una intervención que la Provincia ejecutó con recursos propios tras la falta de respuesta del Estado nacional y de la empresa concesionaria del complejo.
La inversión superó los $15.000 millones y permitió recuperar plenamente la operatividad del embalse, fundamental para el abastecimiento de agua potable y la actividad productiva de Tucumán.
Acompañaron al mandatario el vicegobernador a cargo de la Presidencia de la Legislatura, Sergio Mansilla; los ministros Darío Monteros, Marcelo Nazur, Regino Amado y Luis Medina Ruiz; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone; el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; la senadora Sandra Mendoza; la diputada Gladys Medina; el comisionado comunal de El Cadillal, Dante Delgado; el titular de la Dirección Provincial del Agua (DPA), Marcelo Cancellerieri; el presidente de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Marcelo Caponio; el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Fernando Juri; además de legisladores, intendentes y comisionados comunales.
Durante el acto, Jaldo remarcó que tanto el mantenimiento como la reparación de la represa correspondían al Gobierno nacional y a la empresa privada concesionaria, pero aseguró que ninguna de las partes actuó a tiempo.
“La represa es responsabilidad del gobierno nacional, que la concesionó a una empresa privada. Ninguno de los dos ejecutó el mantenimiento ni la reparación a tiempo. Si algo sucedía, los perjudicados íbamos a ser los tucumanos”, afirmó.
Según se informó, el deterioro de la estructura incluía filtraciones y asentamiento en el murallón. Debido a esa situación, el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) había reducido la cota máxima del embalse de 607,50 metros sobre el nivel del mar a 604 metros, una diferencia de 3,50 metros en toda la extensión del lago.
Además, las filtraciones alcanzaban los 15 litros por segundo. Tras la ejecución de los trabajos, ese volumen descendió a 2,50 litros por segundo.
El gobernador explicó que la Provincia solicitó autorización al ORSEP para avanzar con la obra y anticipó que se inició un reclamo judicial para recuperar los fondos invertidos. “Esa plata no es del gobernador ni del gobierno, es de cada uno de los tucumanos”, sostuvo.
Jaldo también informó que se concretó la reparación integral de la barcaza La Niña, utilizada en épocas de mínima para bombear agua hacia San Miguel de Tucumán y municipios vecinos. “La embarcación llevaba 20 años sin mantenimiento. Tras la intervención, triplicó su caudal de bombeo”, destacó.
El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, detalló que la obra incluyó más de 8.000 metros de perforaciones y la inyección de más de 500 toneladas de lechada de cemento para rellenar cavidades generadas durante los 60 años de funcionamiento de la represa. “Es una obra que uno no la ve, pero es importantísima”, señaló el funcionario, quien advirtió que la estructura presentaba riesgo de rotura con consecuencias potencialmente catastróficas.
Por su parte, el presidente de la SAT, Marcelo Caponio, explicó que una vez finalizados los trabajos el ORSEP autorizó nuevamente elevar el nivel del embalse a sus valores históricos. “Esto garantiza el funcionamiento del Dique El Cadillal en su máxima capacidad”, afirmó.
En tanto, el ministro del Interior, Darío Monteros, insistió en que la jurisdicción de la represa corresponde al Estado nacional y valoró la decisión de la Provincia de afrontar la obra con fondos propios. “Muchos hablan pero ninguno soluciona. Con recurso propio, el gobierno de la provincia vino a solucionar una vez más los problemas de los tucumanos”, expresó.
El Dique Celestino Gelsi abastece de agua potable al 70% de la población del Gran San Miguel de Tucumán y también provee recursos hídricos a industrias, ingenios azucareros, la producción citrícola y el sistema de riego agrícola.
Durante su discurso, Jaldo también se refirió a la situación económica nacional y alertó sobre el impacto que atraviesan las provincias.
El mandatario sostuvo que el consumo continúa cayendo y que la recaudación del IVA registra descensos sostenidos. “Si los ingresos bajan y los gastos siguen subiendo, en algún momento se produce un quiebre”, advirtió. Además, vinculó esa situación con el recorte de casi $2 billones en el presupuesto nacional anunciado el día anterior.
Según planteó, mientras la Nación reduce recursos, las provincias deben afrontar una demanda creciente en áreas sensibles como salud pública, educación, seguridad y asistencia social. En ese marco mencionó el sostenimiento de 100.000 tarjetas alimentarias. “El diálogo siempre está. Pero no podemos dejar de decir la realidad que hoy estamos viviendo”, afirmó al ser consultado sobre la relación con el Gobierno nacional.
Finalmente, aseguró que mantiene una postura dialoguista, aunque cuestionó que la macroeconomía todavía no refleje la recuperación prometida tras más de dos años de gestión nacional.