Matías Tabar, el contratista detrás de la polémica remodelación de la vivienda de Manuel Adorni, rompió el silencio y brindó detalles que complican la posición del Jefe de Gabinete. Tabar confirmó que la obra -que inicialmente se presupuestó en U$S94.000- terminó costando U$S245.000, abonados íntegramente en el circuito informal.

"Yo con él me manejaba en dólares y todo fue en efectivo", admitió Tabar, quien justificó la falta de facturación como una práctica sistémica en el país: "Acá todo el mundo trabaja en negro; no quiere decir que esté bien, pero es lo normal", agregó.

El contratista describió a Adorni como un cliente "claro" que pagó siempre en tiempo y forma, aunque reconoció que el funcionario nunca le solicitó recibos ni documentación fiscal por los trabajos realizados.

La declaración de Tabar también dejó entrever el costo humano del escándalo. El contratista confesó sentirse "shoqueado" cuando el presidente Javier Milei lo tildó de "kirchnerista", aunque aseguró haberlo perdonado. 

Por último, negó haber recibido presiones del Jefe de Gabinete antes de declarar ante la Justicia, a pesar de haber mantenido comunicaciones previas con él.