Un nuevo escándalo sacude al fútbol sudamericano y vuelve a poner bajo la lupa el poder de la Conmebol en la región. El diario paraguayo ABC Color denunció que es víctima de una persecución judicial después de publicar investigaciones sobre corrupción en el fútbol, el FIFAGate y presuntas irregularidades vinculadas a dirigentes de peso del fútbol continental. El caso fue tomado por la Sociedad Interamericana de Prensa, una organización internacional que monitorea ataques contra la libertad de expresión en todo el continente, que advirtió sobre posibles maniobras de hostigamiento y reclamó el respeto a la independencia judicial.
Según la denuncia del medio paraguayo, las acciones judiciales contra empresas del mismo grupo empresario habrían comenzado -o se habrían profundizado- luego de sus publicaciones sobre casos de corrupción en el fútbol sudamericano.
ABC Color habla de hostigamiento, estigmatización y uso del Ministerio Público como herramienta de presión contra un periodismo que se atrevió a investigar a los hombres fuertes del fútbol regional. El caso es especialmente sensible porque no se trata de una disputa menor: en el centro de la escena aparece una trama que involucra dinero del fútbol, causas judiciales de impacto internacional y presuntas presiones contra un medio independiente.
El trasfondo del conflicto no puede leerse sin tener en cuenta que Paraguay es la sede de la CONMEBOL, una institución con enorme influencia sobre clubes, federaciones, competencias, derechos comerciales y los grandes negocios del fútbol sudamericano.
El efecto sobre el periodismo de investigación
La Sociedad Interamericana de Prensa sostuvo que, si se comprueban los hechos denunciados, podría tratarse de un caso grave de utilización de la Justicia para presionar a un medio independiente.