Decenas de miles de manifestantes, simpatizantes del activista antiinmigración y antiislam Tommy Robinson por un lado, y propalestinos y antirracistas por el otro, se concentraron, el sábado, en el centro de Londres en dos marchas custodiadas por un amplio despliegue policial.

Unos 4.000 policías fueron movilizados para evitar incidentes, pero aún así, hubo 43 detenciones durante las dos manifestaciones. Imágenes aéreas mostraron a decenas de miles de personas en la concentración “Unite The Kingdom” (Unir el Reino).

El ultraderechista Tommy Robinson, que en realidad se llama Stephen Yaxley Lennon, ya organizó una marcha en septiembre 2025 en Londres, que congregó a 150.000 personas en defensa de la “libertad de expresión”.

La marcha -no afiliada al partido antiinmigración Reform UK- se organizó una semana después del éxito electoral de esa formación, liderada por Nigel Farage, en los comicios locales. El líder de ultraderecha encabeza los sondeos de cara a las legislativas de 2029.

Jubilada

Christine Turner, una jubilada de 66 años del noreste de Inglaterra, habló sobre su principal preocupación: “Somos una isla. Tenemos una frontera definida que no está protegida”, declaró, en alusión a las llegadas de migrantes por el canal de la Mancha.

La oficina del primer ministro, el laborista Keir Starmer, anunció que se había vetado la entrada al país a 11 “agitadores extranjeros de extrema derecha”, incluida la estadounidense-colombiana Valentina Gómez, acusada de “declaraciones incendiarias y deshumanizantes respecto a los musulmanes”.

León XIV abre puentes hacia los musulmanes

El mismo día, miles de personas participaron en una marcha propalestina, para conmemorar la Nakba (”Catástrofe”), la expulsión de unos 760.000 palestinos cuando se creó el Estado de Israel y para oponerse a la extrema derecha.