El crucero que desató alarma mundial por un brote de hantavirus atracó este lunes en el puerto de Róterdam, Países Bajos, con un mínimo de tripulación a bordo que deberá cumplir varias semanas de cuarentena. El MV Hondius, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, con destino a Cabo Verde, sufrió un brote de la enfermedad que ya dejó tres víctimas fatales.

Reporteros de la AFP a bordo de otra embarcación vieron el barco atracar en el puerto de Róterdam, el más grande de Europa, donde será sometido a un exhaustivo procedimiento de desinfección y limpieza. Está previsto el desembarco de 27 personas que aún permanecen a bordo: 25 son miembros de la tripulación y dos son personal médico del navío, propiedad de la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se apresuró a tranquilizar al mundo asegurando que el brote no es comparable a la pandemia de covid-19. "Se ha reevaluado el riesgo para la salud pública a la luz de la información más reciente disponible, y el riesgo global sigue siendo bajo", anunció la OMS en un boletín publicado horas antes de la llegada del barco a Róterdam.

El organismo añadió que "aunque pueden seguir apareciendo otros casos entre los pasajeros y miembros de la tripulación", el riesgo de transmisión "debería reducirse tras el desembarco y la aplicación de medidas de control". El hantavirus tiene un periodo de incubación de varias semanas, por lo que todavía pueden emerger más casos.

Casos confirmados y evacuaciones

Hasta el momento se confirmaron al menos siete casos positivos y hay otro caso probable, según un recuento de AFP a partir de fuentes oficiales. En Canadá, una pasajera del crucero en cuarentena dio un resultado "presuntamente positivo al hantavirus de los Andes", informó el sábado la Agencia de Salud Pública del país.

Más de 120 pasajeros y tripulantes fueron evacuados del barco hacia sus países de origen o hacia Países Bajos, que asumió una responsabilidad especial porque el navío tiene pabellón neerlandés. Dos personas, un neerlandés y un británico, fueron evacuados de emergencia a Países Bajos donde fueron hospitalizados. Ambos se encuentran estables y el ciudadano británico está en condiciones de ser repatriado en aislamiento. Todos los demás evacuados dieron negativo al virus.

Las personas que desembarcarán este lunes son 17 filipinos, cuatro neerlandeses (dos tripulantes y dos trabajadores del equipo médico), cuatro ucranianos, un ruso y un polaco. Algunos permanecerán en cuarentena en el puerto y otros podrán realizar el aislamiento en sus domicilios. En el navío todavía está el cuerpo de una mujer alemana que murió durante la travesía.

El recorrido del crucero y la cepa Andes

El crucero salió de la Patagonia argentina, pasó por algunas islas remotas del sur del Atlántico y luego emprendió rumbo norte para llegar a Cabo Verde. Debido al brote, el barco navegó hacia Tenerife, en las islas Canarias, donde se realizaron evacuaciones por avión. La operación de repatriación representó varios desafíos diplomáticos: Cabo Verde rechazó que el barco atracara, y el gobierno español tuvo que negociar con la administración regional de Canarias para permitir la evacuación desde Tenerife.

El contagio inicial de hantavirus ocurre por exposición a saliva, orina o heces de roedores infectados, generalmente en ambientes cerrados. Esta enfermedad es endémica en Argentina, donde comenzó el viaje. Los contagiados presentan la cepa Andes, la única documentada que puede transmitirse de persona a persona.