Con el descenso de temperatura es habitual que aumenten los cuadros de enfermedades respiratorias. Aunque el frío por sí mismo no enferma, sí predispone al cuerpo a enfermarse. El doctor Daniel López Rosetti explicó en La 100 cuáles son las señales a las que hay que prestarle atención, por qué es importante abrigarse y cuáles son las diferencias entre un resfrío y una alergia estacional.
Cuál es la hierba para el mate que ayuda a combatir enfermedades respiratoriasCuando llegan los primeros fríos, el cuerpo debe regular su temperatura de una forma diferente. “En mayo los 10 °C nos dan más frío que en julio, porque el cuerpo viene acostumbrado a otra temperatura”, explica. Señala que es en ese momento cuando aparecen las primeras enfermedades porque, ante la falta de previsión de un descenso de temperatura, tendemos a desabrigarnos.
Señales de que podemos enfermarnos en invierno
En el cuerpo existen zonas con mayor predisposición a enfriarse. Estas, según López Rosetti, son las que están más alejadas del corazón y de la panza. “La frontera térmica del cuerpo son las manos, las orejas, la nariz y los pies”, indica y señala que, si hay frío en alguna de estas partes del cuerpo, hay que proceder a abrigarse.
Pero el médico hace una distinción de dos frentes que deben ser abordados de igual modo. No basta con ponerse una campera más, sino que también hay que abrigar “por dentro”. Es decir, además de más ropa, sirve tomar algo caliente. “Cuando tengas frío en esas zonas, haz de cuenta que es un síntoma (...) porque vas a estar predispuesto a enfermarte con facilidad”, destaca.
Aunque el frío no es el causante de enfermedades, las bajas temperaturas predisponen al cuerpo a debilitar sus defensas naturales y crear un entorno favorable para la proliferación y supervivencia de patógenos. Esta es la causa por la que en invierno aparecen más enfermedades respiratorias como resfríos, gripe, covid e incluso las más graves como bronquitis, neumonía y otras.
Cuándo hay resfrío y cuándo hay alergia
Aunque los síntomas pueden parecerse en algunas oportunidades, los factores que producen un resfrío o una alergia están bien diferenciados. López Rosetti explica que en el resfrío hay una secreción nasal similar al agua y es producido por uno de los tantos rinovirus que circulan en el ambiente. A diferencia de la gripe, no presenta fiebre, decaimiento ni dolores musculares, pero sí puede caracterizarse por enrojecimiento ocular.
Por otra parte, una alergia es la reacción anómala del cuerpo ante un agente externo que no es un virus ni una bacteria. El sistema inmunológico alerta sobre la presencia de una sustancia que desconoce. Puede darse tanto en invierno como en verano, por ejemplo, cuando hay polinización.