El Cuerpo Interdisciplinario Forense del Poder Judicial de Chubut confirmó la causa de muerte de Ángel López, el niño fallecido en Comodoro Rivadavia mientras estaba bajo el cuidado de su madre y de su padrastro.
Según el informe oficial, el menor murió a causa de un “síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y daño multiorgánico debido a un proceso infeccioso por foco pulmonar”. Entre paréntesis, los especialistas precisaron “bronquiolitis y bronconeumonía” y añadieron que el cuadro se produjo “en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos”.
Fuentes vinculadas al expediente indicaron a Infobae que el mecanismo de muerte fue una “hipoperfusión tisular grave multifactorial”. Los peritos describieron además un cuadro de “anoxia anóxica”, una condición médica severa que ocurre cuando el cuerpo o el cerebro no reciben suficiente oxígeno.
La conclusión fue firmada por los forenses Luis Mareman, María Fernanda Dalli y Eliana Vanesa Bevolo, luego de una junta médica realizada el 15 de mayo.
De acuerdo con las fuentes consultadas por el mencionado medio, las más de 20 lesiones cerebrales detectadas durante la investigación estarían relacionadas con el proceso derivado de las patologías señaladas y no con golpes ni con el denominado síndrome del sacudón, hipótesis que inicialmente había sido considerada por los investigadores.
Pese a ello, la fiscalía no modificaría por el momento la imputación contra Mariela Beatriz Altamirano y Michel Kevin González. Sin embargo, sí podría alterarse el grado de participación de cada uno en el expediente: la madre quedaría como autora y su pareja, como cómplice.
Actualmente, ambos permanecen con prisión preventiva acusados de homicidio calificado por alevosía y ensañamiento. Esa figura penal podría cambiar a abandono de persona, delito que contempla una pena máxima de 15 años de prisión.
Todo el caso continúa siendo investigado en un contexto de presunto maltrato infantil y situación de vulnerabilidad.
El análisis médico realizado sobre Ángel López también detalló severos daños en órganos vitales, infecciones respiratorias, signos de hipoxia y hematomas recientes en el cráneo.
Los especialistas que revisaron los estudios complementarios solicitados tras la autopsia tomaron en cuenta además dos antecedentes médicos del niño.
El primero corresponde al 18 de enero de 2022, cuando fue internado por rinitis alérgica y Covid-19 positivo, con apenas un mes y 26 días de vida. La atención estuvo a cargo de la doctora Gina Di Marco, matrícula profesional 4826.
El segundo antecedente data del 30 de septiembre de 2024, cuando Ángel fue atendido en la guardia de Pediatría del Hospital Regional por un cuadro de neumonitis. En aquella oportunidad se indicaron pautas de alarma, claritromicina, salbutamol y control pediátrico. La atención fue realizada por el doctor Ariel Luizaga, matrícula profesional 4523.
El niño volvió a recibir asistencia médica el pasado 5 de abril. Según reveló una fuente con acceso a la causa, el diagnóstico principal de los médicos de guardia fue: “Coma, paro cardiorrespiratorio en domicilio con desconocimiento de la causa del mismo, neumonitis causada por inhalación de vómito. Diabetes insípida”.