A menos de un mes del inicio del Mundial 2026, una nueva denuncia vuelve a sacudir a la cúpula del fútbol sudamericano y reabre heridas que parecían enterradas desde el escándalo de corrupción de la FIFA que explotó en 2015. Según una investigación publicada por The New York Times, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, enfrenta una denuncia ética interna que lo acusa de haber recibido millones de dólares provenientes de fondos recuperados tras aquella histórica trama de sobornos y corrupción.

El informe del prestigioso medio estadounidense sostiene que altos dirigentes de la FIFA conocían la existencia de la denuncia desde hace más de un año. De acuerdo con el artículo, la presentación fue realizada por un denunciante que asegura tener conocimiento directo de pagos realizados a Domínguez y a otro alto funcionario de la Conmebol. 

La acusación aparece en un momento particularmente sensible para el fútbol internacional: el Mundial que organizarán Estados Unidos, México y Canadá comenzará en poco más de tres semanas y la FIFA intenta sostener un discurso de transparencia institucional luego de una década marcada por reformas y controles internos.

Según detalla la investigación del New York Times, la denuncia sostiene que Domínguez habría recibido más de cinco millones de dólares de dinero recuperado por la Conmebol tras los procesos judiciales iniciados después del FIFA Gate. 

El caso remite inevitablemente al terremoto institucional que golpeó al fútbol mundial en 2015, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos descubrió una red de sobornos, coimas y contratos irregulares que involucró a dirigentes de la Conmebol y de la Concacaf. La investigación reveló pagos ilegales por más de U$S 150 millones vinculados a derechos televisivos, marketing deportivo y procesos de licitación de torneos internacionales. 

Domínguez asumió la presidencia de la Conmebol en 2016, precisamente después de la caída de la vieja estructura dirigencial sudamericana. Su llegada fue presentada como parte de un proceso de renovación institucional. De hecho, durante años construyó un discurso público basado en la transparencia y en la recuperación del dinero perdido durante la era de corrupción.

“Hice la promesa de hacer justicia más allá de lo judicial, de renovar la institución y devolver al fútbol lo que es del fútbol”, había declarado el dirigente paraguayo en 2020, cuando la Conmebol anunció la recuperación de millones de dólares provenientes de cuentas vinculadas a antiguos dirigentes procesados. 

El informe revela además que la denuncia está vinculada específicamente a fondos recuperados tras acuerdos con la familia de Nicolás Leoz, uno de los hombres más poderosos del fútbol sudamericano durante décadas y uno de los principales acusados en el FIFA Gate antes de su fallecimiento en 2019. Los documentos revisados por el periódico muestran acuerdos que permitieron recuperar más de U$S 50 millones depositados en cuentas bancarias de Paraguay y Suiza. 

El artículo también pone el foco en el hermetismo actual de la FIFA respecto de las investigaciones éticas. Según la investigación, desde la llegada de Gianni Infantino en 2016, el organismo dejó de comunicar públicamente muchos de los expedientes que antes eran informados por el comité de ética.

“No hay transparencia alguna en la forma en que el comité de ética maneja las denuncias”, declaró Miguel Maduro, ex presidente del comité de gobernanza de la FIFA, citado por el periódico estadounidense. 

Ni la Conmebol ni la FIFA ofrecieron respuestas contundentes ante las consultas del diario. La confederación sudamericana aseguró desconocer la existencia de la denuncia, mientras que la FIFA evitó responder. Domínguez tampoco realizó declaraciones públicas sobre el tema. 

La situación adquiere todavía mayor relevancia por el peso político que Domínguez ganó en los últimos años dentro de la estructura internacional. Además de presidir la Conmebol, es uno de los vicepresidentes de la FIFA y forma parte del círculo de mayor confianza de Infantino. Incluso, según recuerda el Times, la Conmebol fue el primer organismo continental en respaldar públicamente una nueva reelección del dirigente suizo al frente de la FIFA. 

A menos de un año del centenario de los Mundiales y con el fútbol sudamericano intentando consolidar una imagen renovada, la denuncia vuelve a instalar preguntas incómodas sobre cuánto cambió realmente la estructura de poder que gobierna el deporte más popular del planeta.