Estas empanadas de mandarina combinan sabores dulces y salados en una receta original y fácil de preparar. El relleno mezcla pollo desmenuzado, cebolla caramelizada y queso crema con jugo y ralladura de mandarina, logrando un contraste cítrico y suave al mismo tiempo. Son ideales para una picada diferente o como plato principal.

Cómo preparar la masa y el relleno

Para la masa casera necesitás 500 gramos de harina, 100 gramos de manteca fría, una cucharadita de sal y agua fría. Mezclá los ingredientes hasta unir y agregá un poco de ralladura de mandarina para potenciar el aroma. Luego, dejá descansar la masa media hora en la heladera.

El relleno lleva 400 gramos de pollo cocido y desmenuzado, dos cebollas grandes, queso crema, ají picado y el jugo de mandarina. Primero, caramelizá las cebollas con azúcar y una pizca de sal hasta que estén doradas. Después sumá el pollo, el queso crema y el jugo cítrico. Condimentá con sal y pimienta y mezclá bien. Si querés darle más textura y sabor, podés agregar pasas de uva o nueces tostadas.

El secreto para que queden doradas y sabrosas

Una vez listo el relleno, armá las empanadas y cerralas con repulgue o tenedor. Antes de llevarlas al horno, pintalas con una yema mezclada con una cucharada de jugo de mandarina para lograr más brillo y sabor.

Hornealas a 200 grados durante 18 a 22 minutos, hasta que estén doradas. También pueden freírse, aunque es importante controlar bien la temperatura del aceite para que no absorban demasiado.

Estas empanadas combinan muy bien con ensaladas frescas, rúcula o una salsa criolla suave. Además, pueden acompañarse con vino blanco joven o cerveza rubia.

El consejo clave es probar el relleno antes de armarlas para equilibrar el sabor cítrico y la sal. El resultado es una receta diferente, con un toque agridulce que sorprende desde el primer bocado.