El estadio Mario Alberto Kempes es el escenario de una verdadera batalla futbolística. El primer tiempo de la gran final del Apertura entre River y Belgrano no dio respiro: tuvo goles, polémicas, pierna fuerte y un ritmo frenético que dejó la definición totalmente abierta de cara al complemento. Bajo el arbitraje de Yael Falcón Pérez, ambos equipos se marcharon al descanso con un justo 1-1 en el marcador.

El inicio del encuentro mostró a un Belgrano decidido a golpear rápido de la mano de la jerarquía de su capitán, Lucas Zelarayán. Apenas al minuto de juego, Juan Velázquez avisó con un remate desviado, y a los 4', el arquero millonario Santiago Beltrán empezó a vestirse de figura al taparle un mano a mano clave a Lucas Passerini. River se veía desbordado en el medio campo, al punto de que Aníbal Moreno recibió la tarjeta amarilla a los 2 minutos por una dura infracción sobre el "Chino".

A los 12', Beltrán volvió a salvar las papas del equipo de Eduardo Coudet tras desviar un peligroso disparo de Emiliano Rigoni. La defensa de Núñez, liderada por el capitán Lucas Martínez Quarta y el joven Lautaro Rivero, sufría ante cada avance vertical del conjunto dirigido por Ricardo Zielinski.

La ráfaga de los goles: del festejo de Colidio al testazo de Morales

Cuando peor la pasaba el elenco de Núñez, apareció la jerarquía individual. A los 18 minutos, Tomás Galván armó una gran jugada por la banda, desbordó a la defensa cordobesa y envió un centro preciso para que Facundo Colidio la empujara al fondo de la red, decretando el 1-0 parcial y desatando la euforia millonaria.

Lejos de asimilar el golpe de forma negativa, Belgrano reaccionó con hidalguía y acorraló a River a fuerza de tiros de esquina ejecutados por Zelarayán. La recompensa para el "Pirata" llegó a los 26': tras un córner preciso del "Chino", el defensor Leonardo Morales ganó de arriba en absoluta soledad y metió un frentazo inatajable para Beltrán, sellando el 1-1 definitivo de la primera etapa.