Belgrano escribió una de las páginas más grandes de su historia. En una final cargada de dramatismo, emociones y goles sobre el final, el “Pirata” derrotó 3 a 2 a River en el estadio Mario Alberto Kempes y se consagró campeón del torneo Apertura 2026.
El "Pirata" protagonizó una remontada épica en los últimos minutos y terminó dando vuelta un partido que parecía escaparse. Cuando River ganaba 2 a 1 y acariciaba el título, apareció Nicolás Fernández para cambiar la historia: primero empató de penal y después, casi sobre la hora, marcó el gol decisivo que desató una locura absoluta en Córdoba.
La final tuvo de todo desde el comienzo. Belgrano arrancó mejor y obligó rápidamente a una gran actuación de Santiago Beltrán, que sostuvo a River con dos atajadas claves ante Passerini y Rigoni. Sin embargo, el equipo dirigido por Eduardo Coudet golpeó primero gracias a Facundo Colidio, que empujó debajo del arco una buena jugada colectiva para abrir el marcador a los 17 minutos del primer tiempo.
La respuesta cordobesa llegó rápido. Después de un córner ejecutado por Lucas Zelarayán, Leonardo Morales apareció de cabeza para establecer el 1 a 1 y volver a equilibrar una final que ya mostraba muchísima intensidad.
En el complemento, River volvió a adelantarse con un gran remate cruzado de Galván tras una corrida de Colidio. A partir de ahí, el “Millonario” parecía tener el partido controlado, mientras Belgrano iba empujando con más ganas que claridad.
Un cierre de partido frenético
A los 35 minutos del segundo tiempo, el árbitro Yael Falcón Pérez fue llamado por el VAR para revisar una posible mano de Rivero dentro del área. Tras observar la jugada, sancionó penal para Belgrano. "Uvita" tomó la responsabilidad y definió cruzado para poner el 2 a 2.
River sintió el impacto y apenas unos minutos después llegó el golpe definitivo. Un centro desde la izquierda atravesó toda el área y nuevamente apareció "Uvita", esta vez por el segundo palo, para sacar una volea de zurda imposible y firmar el 3 a 2 definitivo.
El final encontró a Belgrano resistiendo como podía los últimos intentos desesperados de River, que incluso tuvo una chance clarísima casi debajo del arco en tiempo de descuento. Pero ya no había margen para más.
Con el pitazo final, el Kempes explotó. Belgrano volvió a tocar la gloria y consiguió uno de los títulos más importantes de toda su historia reciente después de una final inolvidable, cargada de sufrimiento, carácter y una remontada que quedará para siempre en la memoria de Córdoba.