El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a Arabia Saudita, Qatar y Pakistán a normalizar sus relaciones con Israel, como parte de un acuerdo de paz con Irán, lo que suma incertidumbre a las negociaciones para terminar con la guerra en Medio Oriente.

Irán advirtió más temprano que no está cerca un acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra, pese a que hay avances.

El conflicto, desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero, resultó en un bloqueo del estrecho de Ormuz y bombardeos de Irán contra países productores de crudo. Las perturbaciones en el suministro desestabilizaron la economía global por el aumento del precio de la energía.

Pese a la presión interna, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que se puede alcanzar un acuerdo “grandioso y significativo” con Irán o ninguno. Después, el mandatario instó en un mensaje en las redes sociales a varios países de mayoría musulmana, entre estos Arabia Saudita, Qatar y Pakistán, a normalizar sus relaciones con Israel como parte de un acuerdo de paz con Irán.

Obligación

El mandatario argumentó que “después de todo el trabajo hecho por Estados Unidos para resolver juntos este rompecabezas tan complicado, debería ser una obligación que todos estos países, como mínimo, suscriban los Acuerdos de Abraham”, firmados a partir de 2020 y que normalizaron las relaciones entre Israel y varios países árabes.

Irán señala que el acuerdo con Estados Unidos no es inminente

Anna Jacobs, del Arab Gulf States Institute, cen Washington, declaró que esta petición de Trump muestra “lo poco que entiende el gobierno estadounidense a Medio Oriente”.

“La seguridad de los Estados del Golfo ha sido amenazada más que nunca por las decisiones imprudentes del presidente Trump y espera que los Estados árabes le agradezcan y normalicen las relaciones con Israel, algo que no van a hacer en este momento”, destacó.

Guerra en Medio Oriente: Trump dice que no quiere apurar un trato con Irán

Una delegación iraní liderada por el jefe negociador, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, el canciller Abás Araqchi y el gobernador del banco central, Abdolnaser Hemmati, viajó Catar para avanzar en las negociaciones. La visita está centrada en cuestiones relacionadas con el estrecho de Ormuz, el uranio altamente enriquecido y el tema de los fondos iraníes congelados.