La petrolera YPF continuará aplicando durante al menos un mes más el mecanismo de “buffer” o amortiguador de precios sobre los combustibles, una medida que busca contener el impacto de la suba internacional del petróleo y evitar aumentos bruscos en las naftas tras la guerra en Medio Oriente.

La confirmación fue realizada por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, quien explicó que la empresa seguirá absorbiendo parte del incremento del Brent para sostener el consumo y evitar una mayor caída en las ventas de combustibles.

No obstante, el ejecutivo aclaró que se trata de una medida transitoria y anticipó que más adelante YPF buscará recomponer los márgenes resignados durante este período de estabilización.

Un esquema para evitar saltos

Marín defendió la estrategia aplicada desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y señaló que el principal objetivo fue impedir que la escalada del precio internacional del crudo se trasladara por completo a los surtidores.

“Decidimos crear un 'buffer' para que el consumo no baje”, afirmó durante una entrevista en LN+, consignado por el diario "Ámbito".

Según explicó, YPF trasladó sólo una parte del aumento internacional del petróleo al precio de las naftas, mientras absorbía el resto del impacto dentro de la estructura financiera de la compañía.

La decisión fue adoptada luego de detectar una baja en el consumo de combustibles tras los primeros incrementos registrados durante la escalada del conflicto.

"Podemos ayudar, pero no regalar"

El titular de YPF insistió en que el esquema no implica un congelamiento formal ni un subsidio, sino una herramienta temporal para amortiguar la volatilidad internacional.

“No hay precios fijos, ni subsidios, ni congelamiento”, sostuvo. En ese sentido, advirtió que, una vez finalizado el período de estabilización, los consumidores deberán acompañar la recuperación de márgenes de la petrolera.

“Nosotros te ayudamos y después vos me ayudás a mí”, resumió Marín. “Podemos ayudar, pero no regalar”, agregó.

El impacto de la guerra y el consumo

La estrategia se implementó en medio de la fuerte suba internacional del petróleo provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz.

Durante varias jornadas, el barril Brent superó los U$S100, generando presión sobre el mercado local de combustibles. En la jornada de hoy, el valor su ubicó en torno de los U$S80.

Marín explicó que históricamente la demanda de combustibles era poco sensible a los aumentos de precios, aunque aseguró que en las últimas semanas comenzaron a observar una caída más marcada en las ventas, sobre todo fuera de los grandes centros urbanos.

“Una familia empieza a usar menos el auto porque no sabe hasta dónde va a llegar el precio”, afirmó.

Qué puede pasar con las naftas

Aunque YPF busca evitar aumentos bruscos, el mercado sigue atento a cómo evolucionarán los precios una vez finalizado el período de amortiguación.

Distintas estimaciones privadas advierten que podría existir un atraso acumulado en los surtidores, respecto de la evolución internacional del petróleo y del tipo de cambio.

Por ahora, Marín insistió en que la prioridad es sostener estabilidad y evitar “picos” de precios durante este año. “No va a haber picos este año, va a haber estabilidad en el precio”, aseguró.

En paralelo, YPF continúa avanzando con su expansión en Vaca Muerta y proyecta incrementar un 50% su nivel de actividad entre 2025 y 2026, con más equipos de perforación y mayores inversiones en producción de petróleo y gas.