La enorme victoria de Juan Manuel Cerúndolo sobre Jannik Sinner en Roland Garros no solo significó el triunfo más importante de su carrera. También cortó una larga sequía para el tenis argentino: volvía a haber un jugador nacional eliminando al número uno del mundo en un torneo de Grand Slam. Para encontrar el antecedente anterior hay que retroceder hasta septiembre de 2018, cuando Juan Martín del Potro derrotó a Rafael Nadal en las semifinales del US Open y se clasificó a una nueva final en Nueva York.
Aquella noche en Flushing Meadows quedó marcada por el sufrimiento físico del español, pero también por el altísimo nivel del tandilense. Nadal llegaba al partido como líder del ranking ATP y defensor del título conseguido un año antes. Del Potro, en cambio, atravesaba una de las mejores temporadas de su carrera y buscaba volver a una final de Grand Slam casi diez años después de su histórica conquista del US Open 2009. El argentino ganó un primer set muy parejo en el tie break y luego dominó claramente el segundo parcial por 6-2, mientras el físico del español empezaba a deteriorarse cada vez más.
Los problemas en la rodilla derecha de Nadal comenzaron a hacerse evidentes desde los primeros games. El español pidió asistencia médica, recibió un vendaje especial y mostró visibles gestos de dolor durante gran parte del encuentro. Incluso llegó a discutir con el juez de silla en medio de la frustración porque ya no podía desplazarse con normalidad sobre la cancha Arthur Ashe. Finalmente, al terminar el segundo set, tomó la decisión de retirarse y le dio automáticamente el pase a la final a Del Potro.
El abandono de Nadal y la clasificación histórica de Del Potro
Ese abandono representó apenas el tercer retiro de Nadal en un Grand Slam hasta ese momento y dejó una imagen impactante dentro del circuito: el número uno del mundo abandonando frente a un argentino en una semifinal grande. Del Potro terminaría perdiendo luego la final ante Novak Djokovic, pero aquella actuación volvió a colocarlo entre los mejores jugadores del planeta y marcó uno de los últimos grandes capítulos de su carrera antes de las lesiones que condicionaron sus siguientes temporadas.
Ahora, casi ocho años después, el nombre que quedó asociado a una hazaña similar es el de Cerúndolo. El menor de los hermanos argentinos eliminó a Sinner en París luego de remontar un partido increíble y aprovechar los problemas físicos del italiano, que sufrió fuertes calambres durante el encuentro.
El triunfo por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-0 quedó automáticamente grabado entre los grandes golpes del tenis argentino reciente y volvió a instalar una estadística que parecía reservada para momentos excepcionales.