Los primeros 20 minutos fueron una demostración de contundencia. Los últimos 20, un ejercicio de resistencia. Entre ambos extremos, Tucumán Rugby construyó una victoria que puede valer mucho más que cuatro puntos. El “Verdinegro” derrotó 37-26 a Gimnasia y Esgrima de Rosario (GER) por la tercera fecha del Torneo del Interior A y quedó a un paso de la clasificación a los cuartos de final. La próxima parada será el 27 de junio, justamente en Rosario, donde volverá a enfrentarse con GER. Pero llegará con una ventaja importante: es líder de su grupo y depende de sí mismo para continuar avanzando en la competencia.

El comienzo del encuentro fue sencillamente demoledor. Tucumán Rugby encontró espacios, aceleró cada vez que tuvo la oportunidad y golpeó con una eficacia que sorprendió incluso a un rival acostumbrado a este tipo de escenarios. A los cuatro minutos, Bautista Maris apoyó el primer try de la tarde. Octavio Berarducci convirtió y marcó el camino. Apenas seis minutos después, el apertura encontró el ingoal y agregó la conversión para ampliar la diferencia. Cuando Maris volvió a aparecer a los 17 minutos para apoyar su segundo try personal, el marcador ya reflejaba un contundente 21-0.

GER sintió el impacto. Durante ese tramo inicial, Tucumán Rugby jugó a una velocidad difícil de sostener para cualquier rival. Recuperó rápido, atacó mejor y transformó casi cada oportunidad en puntos. Sin embargo, el conjunto rosarino demostró por qué es uno de los equipos más respetados del país. Lejos de derrumbarse, comenzó a crecer a partir de las formaciones fijas y encontró respuestas cuando parecía superado.

Bautista Galeano descontó para la visita y le dio aire a un equipo que empezaba a equilibrar el desarrollo. Berarducci estiró nuevamente la ventaja con un penal, pero antes del descanso Joaquín Seoane apoyó tras un scrum dominante y Ramiro Picotto sumó la conversión para dejar el marcador 24-12.

La sensación al finalizar la primera etapa era clara. Tucumán Rugby había sido ampliamente superior durante los primeros 20 minutos, pero GER había logrado mantenerse en partido. Y el complemento confirmó esa impresión.

El local golpeó de entrada. Una gran acción individual de Rodrigo Galíndez rompió la estructura defensiva rosarina y permitió que Juan Cruz Guzmán apoyara el try que parecía encaminar definitivamente la historia. Con la conversión de Berarducci, el resultado pasó a ser 31-12. Pero todavía quedaba mucho por jugar.

GER comenzó a monopolizar la posesión y a instalarse cerca del ingoal tucumano. Line, scrum, pick and go. Los rosarinos insistieron una y otra vez buscando desgastar a una defensa que empezó a ser exigida al máximo.

Allí apareció uno de los aspectos más valiosos de la tarde para Tucumán Rugby: su capacidad para sufrir.

Prudencio Santillán y Guzmán vieron tarjetas amarillas en un lapso muy corto y el equipo quedó durante varios minutos con dos hombres menos. Enfrente tenía a un rival que no dejaba de atacar. Fue quizás el momento más delicado del partido.

GER fue, empujó y encontró premio recién a los 60 minutos a través de Andrés Speziali, convertido por Picotto. (31-19). Y estuvo muy cerca de descontar. Pero a los 73’  Berarducci convirtió el penal (34-19). Y más tarde volvió a descontar por intermedio de Agustín Fontanarossa tras otra acción nacida en las formaciones. Cada avance visitante parecía acercar el desenlace a un final incierto. Sin embargo, Tucumán Rugby nunca perdió la calma.

Defendió cerca de su ingoal durante largos pasajes del segundo tiempo, absorbió la presión y supo encontrar los puntos justos para mantener siempre una diferencia de seguridad. Cuando apoyó el try que acercó a GER a ocho puntos, el suspenso reapareció por unos instantes. Pero el propio Berarducci se encargó de disiparlo definitivamente con otro penal a falta de un minuto para el cierre.

Ese envío a los palos selló el 37-26 final y liberó el festejo de un equipo que tuvo que mostrar dos caras para quedarse con la victoria.

La primera fue la de la contundencia. La segunda, quizás más importante pensando en el futuro, fue la del carácter.

Tucumán Rugby demostró que puede lastimar cuando encuentra espacios, pero también que sabe resistir cuando el partido se vuelve incómodo. Lo hizo frente a un rival de jerarquía, en un encuentro de alto nivel y con la presión de saber que estaba en juego buena parte de la clasificación.

Ahora tendrá tres semanas para prepararse para la revancha. Y llegará a Rosario con una certeza: después de esta victoria, los cuartos de final están mucho más cerca.

¿Cómo les fue a los equipos tucumanos en el torneo del Interior B?

La fecha dejó un saldo positivo para los equipos tucumanos en el Torneo del Interior B. Natación y Gimnasia fue uno de los grandes protagonistas de la jornada al golear 49-17 a Paraná Rowing Club, mientras que Lawn Tennis también se hizo fuerte y derrotó 44-29 a Mar del Plata Club. Por su parte, Cardenales construyó una sólida victoria al imponerse 15-5 sobre CRAI.

Las dos notas negativas para la provincia llegaron desde el sur y Córdoba. Huirapuca cayó ajustadamente 23-17 frente a Sociedad Sportiva en un encuentro muy equilibrado, mientras que Universitario sufrió una dura derrota por 41-16 ante Palermo Bajo.