La Unión Argentina de Rugby continúa fortaleciendo su estructura de Alto Rendimiento y sumó a una de las figuras más emblemáticas de la historia de Los Pumas. Juan Martín Hernández, considerado por muchos como uno de los jugadores más talentosos que vistió la camiseta argentina, tendrá un nuevo rol dentro de la UAR y aportará sus conocimientos en una de las facetas más importantes del rugby moderno.
“El Mago” fue designado como asesor especializado en juego con el pie, una función estratégica que abarcará tanto a los seleccionados nacionales como a las Academias UAR y los distintos programas de desarrollo distribuidos en todo el país.
La iniciativa forma parte de un proyecto impulsado por la UAR para profesionalizar los procesos de formación y establecer criterios comunes de enseñanza. El objetivo principal será aprovechar la experiencia acumulada por Hernández durante más de una década en la élite internacional para desarrollar una metodología integral que beneficie a jugadores y entrenadores de todos los niveles.
“Para mí es un orgullo y un honor formar parte de este proyecto”, expresó Hernández tras oficializarse su incorporación. Además, destacó la importancia de generar una línea de trabajo uniforme. “Es una gran iniciativa de la Unión Argentina de Rugby desarrollar una metodología de enseñanza y un protocolo para el juego con el pie a nivel nacional”, señaló.
La elección de Hernández para este puesto no es casual. Su nombre quedó grabado para siempre en la historia del rugby argentino por su talento, visión de juego y precisión con el pie. Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió durante el Mundial 2007, cuando lideró a Los Pumas hacia un histórico tercer puesto.
A lo largo de su trayectoria disputó 74 test matches con la camiseta argentina y participó en tres Copas del Mundo: Australia 2003, Francia 2007 e Inglaterra 2015. Además, brilló en clubes de primer nivel como Stade Français, Racing, Toulon y Sharks, antes de cerrar su carrera profesional en Jaguares en 2018.
Ahora, lejos de las canchas pero cerca del desarrollo del rugby argentino, Hernández buscará dejar una nueva huella: transmitir a las próximas generaciones los conocimientos que lo convirtieron en uno de los jugadores más admirados de la historia de Los Pumas.