La investigación por el crimen de Agostina Vega sigue sumando elementos que refuerzan la hipótesis de un femicidio agravado. En ese marco, Fernanda Alaniz, abogada del padre de la víctima, aseguró en LA GACETA que el principal sospechoso, Claudio Barrelier, “no es ningún improvisado”, y sostuvo que existen indicios de que no habría actuado solo.

“Estamos frente a un asesino que sabía muy bien lo que estaba haciendo”, afirmó la letrada, al tiempo que remarcó que el acusado ya presentaba antecedentes de conductas violentas. Según explicó, desde el inicio de la causa se conocían situaciones previas que daban cuenta de un “perfil criminal peligroso”, incluyendo episodios de privación ilegítima de la libertad y violencia que no siempre fueron denunciados.

Alaniz también reveló que mantiene contacto con una joven que habría sido víctima de hechos similares en el pasado, lo que refuerza la hipótesis de que el acusado representaba un riesgo para la sociedad. “Alguien que encierra a una persona, la ata y pretende abusar de ella, es un peligro en potencia”.

Respecto del hecho puntual, la abogada confirmó que Agostina fue engañada para concurrir al lugar donde finalmente fue asesinada. “Ella se defendió. No tenía ninguna relación con él. Se resistió, y eso derivó en este desenlace”, explicó. La autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento, mientras se aguardan otros resultados periciales.

En relación al avance de la causa, Alaniz indicó que la querella -representada por el padre de la víctima- participa activamente desde el inicio y destacó el trabajo de la fiscalía y la policía de Córdoba. “Gabriel Vega está conforme con la investigación. Participó en los rastrillajes y sabe cómo funciona este tipo de procedimientos”, señaló.

“Estamos frente a un asesino que sabía muy bien lo que estaba haciendo”, dijo la abogada del padre de la víctima.

Sin embargo, la letrada fue contundente al advertir sobre la posible existencia de encubridores. “Para mí hubo encubrimiento y no lo dudo. Hay personas que pudieron haber tenido conocimiento de lo ocurrido o haber facilitado situaciones posteriores”, afirmó. En ese sentido, indicó que se analizará el rol de quienes se encontraban en la vivienda del acusado.

Uno de los momentos clave de la investigación fue el encuentro entre Gabriel Vega y Barrelier, previo a la detención. Según relató Alaniz, el padre de la joven sospechó del acusado al notar inconsistencias en su relato. “Mentía, desviaba el foco, hablaba de la vida privada de Agostina. Eso hizo que se pidiera su detención y el allanamiento”, detalló.

En paralelo, la abogada salió al cruce de versiones que intentan vincular al padre de la víctima con denuncias previas. Aclaró que Gabriel Vega “no tiene antecedentes penales” y que una de las denuncias fue desmentida por la propia menor involucrada, quien admitió haber mentido.

Mientras tanto, la familia atraviesa un momento de profundo dolor. “Gabriel está con asistencia psicológica y psiquiátrica. Hace pocos días tenía la esperanza de encontrar a su hija con vida y hoy debe afrontar el velorio”, expresó Alaniz.

En cuanto a los próximos pasos, la abogada indicó que la investigación continuará con nuevas medidas de prueba, como el análisis de comunicaciones, la revisión de cámaras de seguridad y la convocatoria de testigos. El objetivo, remarcó, es “ponerle nombre a cada uno de los responsables”. La causa está caratulada como femicidio, el delito más grave contemplado por el Código Penal argentino, que prevé la pena de prisión perpetua.