Al momento de pensar en estrategias para potenciar el descanso cuando se duerme lo más importante no es una hora exacta de comenzar el proceso, sino mantener una rutina estable que respete el reloj biológico. Muchas personas mayores de 60 años se despiertan más temprano que cuando eran jóvenes, incluso sin necesidad de usar el despertador.
Es importante levantarse siempre a la misma hora. Cuando el horario para despertarse cambia constantemente, el sistema puede desajustarse. Esto puede provocar dificultades para conciliar el sueño, despertares nocturnos y sensación de cansancio durante el día.
En cambio, una rutina estable ayuda a que el organismo identifique cuándo debe estar activo y cuándo debe prepararse para descansar. Los beneficios de esta constancia son: mejor calidad del sueño, mayor energía, menor sensación de fatiga, mejor estado de ánimo, mayor facilidad para mantener actividades sociales y recreativas y mejor regulación del apetito. Por eso, la hora de acostarse debe ajustarse al horario elegido para levantarse. De esta manera, el organismo puede completar todas las fases necesarias del sueño y lograr un descanso verdaderamente reparador.
El horario ideal para despertarse
Según los expertos, despertarse entre las 6.30 y las 7.30 es el mejor segmento del día para las personas mayores de 60 años, ya que sincroniza al organismo con la luz natural del día y regula la producción de melatonina.
El neurólogo y especialista en sueño Christopher Winter explicó: “Intento animar a las personas mayores jubiladas a que establezcan una hora de despertarse constante. No me importa si te levantás más tarde, pero quiero que tengas una hora para despertarte y que la decidas, pase lo que pase durante la noche”.