Que el gobernador, José Alperovich, haya apoyado públicamente la postulación del edil Hugo Cabral como defensor del Pueblo fue el colmo para la Legislatura. Con ironía, los referentes de la oposición advirtieron que la Constitución provincial delega en el Poder Legislativo la potestad de elegir al ombudsman.

Ayer, luego de inaugurar las obras de remodelación de una plaza en el Barrio Oeste II, el mandatario volvió a referirse a la carrera abierta por la sucesión de Daniel Posse en ese órgano de control. Y, a diferencia de la prudencia exhibida el lunes, esta vez Alperovich no ahorró elogios para referirse al concejal capitalino.

"Es una persona de bien que apoyo totalmente", sentenció el titular del Poder Ejecutivo.

Apenas escucharon las declaraciones del gobernador, los legisladores de la oposición hicieron fila para replicarle. Principalmente, recordaron que la Constitución, en su artículo 84, aclara que el defensor del Pueblo es elegido por la Cámara. Incluso, que la Ley Nº 6.644, que refiere a las funciones del ombudsman, establece que todo el procedimiento de selección está en manos de ese poder del Estado.

"Alperovich sigue insistiendo en tener una postura mezquina y hegemónica. Posee una concepción autoritaria del poder, reñida con el sistema republicano de gobierno", alertó Luis José Bussi (Republicano Fundacional). "Hubiese sido bueno que se mantenga prescindente de la elección del ombudsman, y que los legisladores del oficialismo puedan elegir con independencia", añadió. Por último, insistió con que el defensor del Pueblo no debe tener relación con el oficialismo.

El radical Federico Romano Norri, en tanto, vaticinó que las palabras del gobernador pueden dar lugar a impugnaciones en contra de Cabral. "Es inadmisible que se tome ese tipo de atribuciones. Se cree dueño de Tucumán, ignora la división de poderes", dijo. "Es un abuso, en esta provincia parece que la excepción se hizo regla. Pienso que puede haber lugar a impugnaciones de cualquier otro postulante porque Alperovich ya anticipó su opinión, y sabemos que el oficialismo hace lo que él dice", acotó.

El ex fiscal anticorrupción, Esteban Jerez (bloque Alberdi) consideró que con sus dichos Alperovich afectó directamente la imparcialidad que debe mantener el proceso de selección del ombudsman y, fundamentalmente, que debe regir la actuación de quien resulte elegido ombudsman. "Le hace un flaco favor a la institucionalidad. En el defensor del Pueblo están depositadas las aspiraciones y los intereses de los que se sienten desprotegidos y avasallados en sus derechos. Me pregunto, ¿cómo pueden haberle caído a los jubilados transferidos, por ejemplo, que Alperovich haya dicho esa barbaridad? Entiendo que esto da pie a una impugnación. Ni siquiera le hizo un favor al postulante; al contrario, lo perjudicó", ironizó el ex diputado nacional.

Osvaldo Cirnigliaro (Partido Laborista) no se sorprendió por la actitud de Alperovich. "Continúa violando la Constitución como el primer día en que fue elegido, y causando un daño irreparable a las instituciones y, por ende, al pueblo. Se permite afirmar que no habrá voto electrónico, que el aumento de la tarifa eléctrica es justo, que los amigos que designa en la Corte no le devolverán el favor, y ahora que su favorito para defensor del Pueblo es el concejal Cabral. Esta es una decisión de la Legislatura que, habiendo delegado todas sus facultades constitucionales al gobernador, no podrá oponerse a este nuevo capricho", denunció.

Finalmente, Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) afirmó que Alperovich bastardea a las instituciones con sus actos. "Aspiramos a una mejor calidad institucional que le permita a la Provincia reencontrar el equilibrio perdido. El defensor del Pueblo debe ser un hombre honrado, comprometido e independiente. De ningun modo vamos a aceptar que nuevamente el cargo sea bastardeado por otro hombre del alperovichismo", sentenció el legislador opositor.