Las relaciones entre dirigentes del oficialismo se sensibilizan cada vez más a medida que avanza el calendario electoral. El mínimo desencuentro amenaza con activar hechos de violencia y agresiones entre los referentes territoriales. El lunes, nuevamente se produjo un encontronazo, esta vez entre punteros políticos del vicepresidente primero de la Legislatura, Armando Cortalezzi, y del concejal capitalino Christian Rodríguez.
Los incidentes se produjeron en el barrio Ejército Argentino, en la zona sur de la ciudad. Según pudo reconstruir LA GACETA, las discusiones entre referentes del peronismo terminaron en empujones y en que la actividad de las maquinarias municipales de enripiado se vieran interrumpidas por la revuelta barrial.
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En la jerga del oficialismo, la zona pertenece políticamente al legislador Cortalezzi, quien buscará su segundo mandato en la Cámara como cabeza de lista del acople Frente Provincial.
El problema se generó cuando dirigentes del edil Rodríguez -busca su reelección junto a la legisladora Carolina Vargas Aignasse- comenzaron a "caminar" el barrio. Para el sector de Cortalezzi, se trató de una intromisión que los perjudicaría electoralmente.
Para atender las necesidades de la zona, Rodríguez gestionó mediante expediente ante la Municipalidad las tareas de enripiado y de perfilado de la calle Ernesto Padilla, entre Américo Vespucio e Independencia. Las cuadrillas municipales llegaron el lunes al barrio junto a dirigentes del concejal para iniciar las tareas, hecho que bastó para que los aliados de Cortalezzi se irritaran. "Se subieron a las máquinas y pararon los trabajos", relató un vecino. El hecho no pasó a mayores porque, por la tarde, Cortalezzi y Rodríguez acordaron una tregua, previa intervención de la legisladora Vargas Aignasse. Ayer, los dos protagonistas del hecho reconocieron que hubo incidentes, pero aclararon que todo fue resuelto luego de una charla.
"Lo pudimos solucionar con el diálogo; no está bien que entre los dirigentes nos peleemos. Por suerte, ya todo quedó en el olvido", admitió el concejal Rodríguez.
El vicepresidente primero de la Legislatura, en tanto, minimizó lo sucedido. "Sí; que yo sepa no hubo más. No hubo ninguna situación relevante o fuera de lugar en cuestión de agresividad. Simplemente dos grupos que fueron al mismo lugar; pero no hubo incidentes. La gente conversó, dialogaron, se pusieron de acuerdo: ?pintá aquella pared, yo pinto esta?. No hubo ningún tipo de inconveniente. Es la línea que yo voy a seguir", remarcó Cortalezzi, tercera autoridad institucional de la Provincia.
No obstante, el alperovichista deslizó que hubo una intromisión política del concejal en su territorio, lo que desencadenó la reacción de sus dirigentes en el barrio Ejército Argentino. "Pasa que a veces uno les trata de decir que el trabajo importante es el trabajo en el que uno llega a la casa, ve las necesidades y las trata de solucionar; ese es el trabajo que vienen haciendo nuestros dirigentes. En algunos casos, llegan dirigentes (que responden a otro) al mismo lugar; y la cosa se comparte, se dividen la cuadra", añadió Cortalezzi.
Luego de la tensión vivida el lunes, ayer las maquinarias municipales reanudaron sus labores. Y los punteros de uno y otro referente oficialista acordaron convivir políticamente, sin nuevos disturbios.