ABERGELE, Reino Unido.- Joan Lloyd tiene 66 años y es viuda. Como por arte de magia, decidió operarse los pechos y casarse con un joven 38 años menor que ella. Cualquiera pensaría que la mujer decidió darse una nueva oportunidad pero, lo que en realidad nadie suponía, es que se trata del deseo de otro: su difunto ex marido.

La última voluntad de su esposo, David, fue que Joan se hiciera las lolas y encontrara un amante joven con quien disfrutar el resto de su vida. Su esposa siguió el plan al pie de la letra y, dos años después de ver partir a su ahora ex pareja, consiguió encontrar el amor con un joven de 28 años.

El afortunado se llama Phil Asolom y es desempleado. Vio las fotos de Joan en Facebook y se puso en contacto a través de mensajes privados. Tras unas semanas de escribirse mutuamente, arreglaron un encuentro para conocerse. "La química fue instantánea", dijo Lloyd al diario británico "The Sun".

Joan Lloyd es madre de cuatro hijos, abuela de 13 nietos y bisabuela de 13 bisnietos. Pese a esto, decidió mudarse con su nueva pareja al hogar que compartía con su ex marido.

"Antes de morir, David me dijo que me hiciera las "lolas" y además que me consiguiera a un joven amante después de su muerte", afirma Lloyd. "Él me dijo, resuelve lo de las tetas, ya no son tan buenas como solían serlo. Yo sé que él estaría orgulloso de mí ahora", agregó.

Lo que ahora muchos se preguntan es cuál será el último deseo de Joan para su nuevo esposo, cuando deje este mundo. (The Sun - Especial)