ATENAS, Grecia.- La tragedia tocó la puerta de una joven pareja. Jake Simkins tenía experiencia en paracaidismo y, de vacaciones con su novia embarazada, decidió saltar en su tiempo libre. Sin embargo, la fatalidad quiso que quedara atrapado en un acantilado a 70 metros de altura durante tres horas en las que los servicios de emergencia fueron incapaces de rescatarlo.
Pese a esto, el joven pudo, colgado del acantilado, chatear con su novia desde el celular. Así dio la voz de alarma y pudo despedirse de su pareja. Simkins le narró a su pareja, Annita, lo sucedido y que a pesar de la gravedad del accidente, solo se había herido en una pierna al chocar contra las rocas.
Una trabajadora que acompañaba a Annita mientras él permanecía colgado explicó que el joven estaba tranquilo y bromeaba. Le dijo a su chica que bastaría con que los servicios de emergencia le tiraran una cuerda.
Antonis Potamitis, que había recogido a Simkins después de otros saltos, explicó que el joven sabía lo que hacía y que no es comprensible que los servicios de emergencias tardaran tanto el rescate. Ese rescate que nunca llegó. (Especial-Telecinco)