LIMA, Perú. Un día, tras haber sido aspirante a torero, obrero, empleado de un laboratorio y guardia de seguridad de un prostíbulo, Avelino Chávez, de 52 años, decidió dejar su vida rutinaria para "convertirse" en Superman.

Desde ese entonces (15 años), si bien no es fácil la vida que lleva (gana unos 160 dólares mensuales) el hombre parece estar por todas partes en Lima: en mítines y discursos políticos, en una sesión fotográfica de la boda del afamado tenor de ópera peruano Juan Diego Flórez o promocionando giras y vuelos para una agencia de viajes en la Plaza de Armas capitalina.

"Me quedé sin trabajo, pero me di cuenta de que podía ser Superman. Me fui a un mercado y compré un polo (camisa) azul, y una prima que es costurera cosió la capa, las botas, el cinturón y el calzoncillo rojo", le contó a Franklin Briceño, periodista de AP.

Un partido político incluso le ofreció postularlo al Parlamento hace una década. El accedió, pero no ganó el escaño. Chávez dice que, dentro de sus posibilidades, trata de "ordenar la ciudad". En 2002, señaló, recuperó una bolsa que un ladrón robó a una mujer.

Soltero y sin hijos, vive en una casa alquilada de un barrio pobre del centro de la ciudad. La crisis económica no le ha permitido comprarse una casa. "Gano unos 160 dólares mensuales, pero tengo la fortaleza de un superhombre", afirmó. No tiene novia, pero cuando la tenga "quisiera hacer el amor en la luna", agregó. (Especial-AP-Infobae)