Durante toda la semana le costó conciliar el sueño por las noches. No estaba esperando a ningún rey mago. Aunque sí soñaba con recibir ese regalo que la llevaría a conocer rincones que solo había visto en libros o revistas. Ayer, durante las primeras luces del alba, Celeste se puso su nuevo vestido blanco, sus pequeños anteojos de sol y sus sandalias que le regalaron a fin de año. Quería estar radiante. Luego, fue a despertar a sus padres, Pablo Ramos y Elizabeth Suárez. "Tenemos que ir a retirar el auto, vamos ahora", dijo ansiosa la niña de 8 años. Sucede que la familia Ramos, del barrio Tiro Federal de Tafí Viejo, retiró ayer el 0 km de los Números de Oro de LA GACETA, que ganaron en el sorteo del 21 de noviembre de 2012.
Cuando Celeste vio el Chevrolet Celta en la concesionaria no podía dejar de tocarlo y de decir en voz alta a dónde quería que la llevaran. "Primero quiero ir a El Cadillal. Yo sé que queda cerca, por eso quiero ir ahí. Después sueño con conocer Buenos Aires, aunque mis papás prefieren ir a Las Termas", confesó la pequeña. Se reía, se subía al auto y posaba para las fotos que le tomaban sus padres. Tanto Pablo como Elizabeth no saben manejar, por lo que asistieron a recibir el premio con familiares. "El chofer designado es mi hermano Marcos. Él y su hijo nos enseñarán a manejar. También nos ayudará mi otro hermano Lucas. La primera clase será hoy; no hay que perder el tiempo. Cuanto antes queremos tener el carnet para iniciar los paseos", contó Pablo. Además, comentaron a LA GACETA que en los próximos días darán unas vueltas para estrenar el flamante premio.
Una voluntad
Para este joven matrimonio fue la primera vez que ganan un premio tan importante. "Solo ganamos un sorteo en una carnicería, pero nada más. Sí soñábamos con tener un auto, aunque nunca nos imaginábamos que iba a llegar tan pronto. Fue una emoción tremenda recibir la notica", agregó la mujer.
Pablo Ramos, a nombre de quien estaba la tarjeta ganadora del sorteo, tiene 32 años y es albañil desde los 12. Vive con Elizabeth hace menos de 10 años. Ella se dedica al hogar y a cuidar a la hija de ambos. Más de dos millones de cupones de Números de Oro se arrojaron al azar el 21 de noviembre al mediodía. La familia por primera vez había depositado los cupones que tenían guardados prolijamente en un cajón de un mueble. "Siempre compramos el diario y guardamos las tarjetas, pero nunca los depositamos. Fue por un impulso dejarlos. Y le pedí a Dios que se haga su voluntad. Así fue", relató Elizabeth. En el sorteo estuvieron presentes Gustavo Neme, gerente del Banco de Santiago del Estero, el escribano José Manuel Terán y varios testigos.
El auto que se ganaron los taficeños es un Chevrolet Celta gris de tres puertas, con aire acondicionado. Cuando recibieron el auto, Juan Pablo del Pino, gerente de Tarjeta Sol, y Sergio Giunta, contador del Banco de Santiago del Estero, les entregaron un estéreo para su nuevo auto.