CÓRDOBA.- Click, caja, para Stephane Peterhansel. Se fue de Tucumán algo preocupado por los poco más de 3' que le llevaba a su escolta en Autos. Y llegó a Córdoba con su Mini más grande que nunca. Mejor aún para él, se sacó de encima en un solo día a su rival más encumbrado, Nasser Al Attiyah, a quien el Buggy le hizo vivir mil y una desventuras.

El mejor tiempo durante la primera parte del larguísimo especial (el más extenso del diseño 2013 del Rally Dakar) fue para el sudafricano Giniel de Villiers, que busca desde el comienzo de la carrera rubricar una primera victoria de etapa con su Toyota. Sin embargo, no contó con la dureza del terreno, que lo puso ante una encrucijada mecánica. Así, se vio obligado a aminorar la marcha. Finalmente terminó a 9'39 del ganador del día, el español Joan Roma. El ganador parcial, al volante del fiable Mini mostró una gran eficacia en el terreno rápido y se adjudicó la 13ª victoria de su carrera. Le sacó una ventaja de 4'11" a Peterhansel y de 6'54 al mendocino Orlando Terranova, que se lució sobre un BMW.

Al Attiyah lidió todo el día con los problemas técnicos de su Buggy. Esto lo obligó a pararse en numerosas ocasiones en el especial. Incluso, sumó un error de conducción y chocó un árbol. Esta mala experiencia en la etapa 9 para el qatarí lo hizo perder toda esperanza de poder aspirar al título.

Con esto, el siempre regular Peterhansel pasó a contar con un cómodo margen en la vanguardia sobre De Villiers y el sorprendente ruso Leonid Novitskiy, que maneja otro Mini.

El segundo mejor argentino clasificado sigue siendo el mendocino Lucio Álvarez, que con su 10° lugar de ayer se ubica a ahora 16° en la general. (Especial)