RELOJES

Comparto la opinión del editorial "La preservación de los relojes de la ciudad", del 24/12/12. Hace más de diez años, realicé un estudio a la máquina del reloj floral del parque 9 de Julio. Sugerí cambiar las agujas (las viejas, por su peso, dañaban la maquinaria) y reparar el equipo sin modificación. Todo quedó en Parques y Jardines. Algún "travieso" tomó mis informes, cambió las agujas y modificó sin sentido el mecanismo. Craso error; por eso atrasa y nadie sabe por qué. Anularon accionamientos insustituibles en el movimiento mecánico para el equilibrio armónico del reloj. Los fierros no hablan pero tienen vida. Hace más de un año ofrecí reparar los relojes de la Catedral. El párroco me contestó: "es un problema de Estado funcionaran para el Bicentenario (2016)". No soy un improvisado; estos accionamientos son reductores de velocidad. Quienes me conocen saben que tengo reconocida capacidad para ejecutarlo. No iba a cobrar una sola moneda para ambas puestas en marcha. Solo pretendía que mis nietos dijeran algún día: "mi abuelo los dejó funcionando y gratis".

Guillermo Eduardo Alonso
Monteagudo 169 
San Miguel de Tucumán