Más de 4.000 personas que viajan en el crucero Carnival Triumph están viviendo una pesadilla. Hace cuatro días, al barco se le incendió el motor y quedó varado en el Golfo de México. Los pasajeros se han visto obligados a vivir en cubiertas con vómito, orina y excrementos humanos. Además de la suciedad y el calor, padecen de falta de suministros de alimentos y se pelean por la comida.

Rob Mowlam, de 37 años, un pasajero de Texas, dijo: "A los pasajeros se les está dando bolsas de plástico para hacer sus necesidades". Las personas mayores están quedando sin medicamentos y los padres están preocupados por sus hijos pequeños, ya que la leche en polvo y los pañales son escasos, según públicó el diario británico The Sun.

Brent Nutt de Texas, dijo que su esposa Bethany -pasajera del barco- lo llamó en medio del pánico. Ella dijo: "El olor es tan malo que está haciendo enfermar a las personas. Son vómitos y otras cosas por todo el barco, y hay heces en todo el piso". Brent comentó que todas las chicas del grupo turístico estaban llamando a sus familiares y lloraban. "Todo el mundo quiere escapar de esto -expresó-. Es un gran lío, no hay energía, no hay baños, no hay comida. Es como un montón de salvajes encerrados".
La pasajera Debra Rightmire dijo: "Las condiciones están empeorando por momentos. Las alfombras de cabina están mojadas con orina y agua".

La nave iba a ser remolcada al puerto de Progreso, en México, pero el mal tiempo y las fuertes corrientes lo empujaron hacia el norte, obligando a la empresa a tomar rumbo a Alabama, con la esperanza de que será más fácil para los pasajeros estadounidenses llegar a casa.

Un vocero de Cruceros Carnival, Gerry Cahill, desmintió afirmaciones de los pasajeros y aseguró que la mayoría de 23 baños públicos del barco y algunos de los de cabina de invitados estaban trabajando. "Obviamente estamos muy, muy apenados por lo que está ocurriendo", remarcó Cahill, y aseguró que los pasajeros recibirán un reembolso completo de lo que abonaron por el viaje, más los gastos, y una bonificación para un futuro crucero, de similar categoría. 

Por otra parte, las maniobras para arrastrar al crucero Carnival Triumph de vuelta a Estados Unidos se retrasaron hoy de nuevo, cuando uno de los cables que lo unían a una flotilla de remolcadores se soltó.
La embarcación, que es operada por la empresa con sede en Florida Carnival Cruises Lines, está siendo remolcada hacia Mobile, en el estado de Alabama, por tres botes, mientras gran parte de los pasajeros lanzan desde la cubierta mensajes en los que piden socorro.

La pérdida del cable de remolque reavivó el temor de que el crucero quedara de nuevo a la deriva, horas antes de que estuviera prevista su llegada a Mobile, pero una portavoz de la compañía aseguró que los miembros de la tripulación fueron capaces de remplazarlo.
"El remolcador se ha vuelto a colocar y el barco está en ruta hacia Mobile", declaró Joyce Oliva, portavoz de Carnival Cruise Lines. (Especial)