n y las motos tendrán alas ¡Aleluya! Se va a acabar el petróleo, también el biocombustible. Pero sólo en San Miguel de Tucumán, los automóviles y motocicletas, que hoy martirizan en las calles, no tendrán problema alguno. No es que habrá rutas elevadas, no se construirá un subterráneo en esta ciudad tan poblada, al igual que las ciudades que la circundan, tampoco habrá un retranqueo en serio, sin necesidad de hacer juicios para fijar los valores de expropiación, tampoco las calles estarán regidas con semáforos y efcientes guardianes del orden vehicular, tampoco las calles dejarán de tener pozos en lugares insólitos, habrá en todas las tapas cloacales un sistema imposible de ser robadas porque serán pesadas y bien colocadas para evitar esos golpes sorpresas que rompen cualquier tren delantero. Tampoco habrá un sistema eficiente para la emisión de carnet para particulares, taxistas, conductores de grandes vehículos, priorizando sólo la calidad de cada conductor demostrada en los exámenes, no, no serán así las soluciones. La verdad es que a todos los vehículos y motocicletas y también bicicletas, les saldrán alas. ¡Sí! ¡Alas!

Carmelo Felice
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