- R.W.: ¿sabés quién soy yo? - Policía: no, yo no necesito saber su nombre. - R.W.: estás a punto de descubrir quién soy... Y vas a estar en las noticias...
Ese fue el triste diálogo entre Reese Witherspoon y un agente de tránsito. Ocurrió en una calle de Atlanta (Georgia, sur de EEUU). La Policía detuvo el auto que conducía a lo loco Jim Toth, marido de la actriz. Lo interrogaron después de que reprobó el test de alcoholemia, y estaban por detenerlo. Entonces Witherspoon hizo caso omiso de la orden policial de permanecer dentro del auto y salió en dos oportunidades, protestando a los gritos. Allí tuvo lugar el desafiante diálogo de la popular actriz con el representante de la ley, que le costó el arresto junto a su marido (ella luce irreconocible en la foto). "Quiero decir claramente que me tomé una copa más de lo necesario y estoy profundamente avergonzada sobre las cosas que dije. Estaba asustada por mi marido, pero eso no es excusa", declaró después, a modo de disculpa, y tras haber sido liberados ambos.