LA CIUDAD DE LOS LOMOS
Me resulta sorprendente la infinita cantidad y variedad de lomos de burro que están destruyendo el parque automotor y la calidad de vida en la ciudad de Yerba Buena. ¿No se le ocurre al ejecutivo municipal otra manera de arruinar la vida de los ciudadanos? ¿Por qué no usa el ejército de empleados y algo de tecnología barata y eficiente para controlar de otra manera la velocidad de los pocos desubicados que hacen pagar a justos por pecadores? La instalación y diseño de los lomos con adoquines es una muestra elocuente de falta de capacidad para controlar la velocidad. Además de configurar una agresión irresponsable hacia el ciudadano, se están destruyendo calles de hormigón recientemente construidas, lo que demuestra la inexistencia de planificación y el derroche de fondos públicos, con el solo fin de martirizar a los contribuyentes. Tampoco se ha pensado en los taxis, las urgencias, la policía, las ambulancias, los bomberos, y el 99 % de los conductores que circulamos despacio. La decisión creciente de hacer mano única las calles, solo consigue aumentar la velocidad de los vehículos, pues en todo el mundo, en las calles de dos manos, se circula más despacio y estadísticamente ocurren menos accidentes, pues el conductor atiende más en todos los sentidos.

Pablo Cotella
pablocotella@hotmail.com