"Prefieren tener a cuatro perejiles detenidos, pero no se sabe nada de los que cometieron el asalto", afirmó el abogado Andrés Villafañe, defensor de tres de los cuatro guardias de seguridad detenidos por los robos al country "Las Rosas 2", ocurridos la madrugada del 11 de noviembre.

El fiscal Guillermo Herrera, a cargo de manera subrogante de la Fiscalía de Instrucción de la III° Nominación, había solicitado la detención de los empleados de la empresa de seguridad, al considerar que cooperaron con los ladrones al no haber realizado las recorridas nocturnas con la frecuencia que debían. El juez de Instrucción Víctor Pérez concedió la medida, y el 27 de noviembre a primera hora es el plazo máximo para que el fiscal solicite una eventual prisión preventiva.

"En el fondo del country había tres roturas de alambre, que según tenemos entendido son de vieja data. El mantenimiento del vallado perimetral le corresponde a la administración del barrio privado. Ya hubo un caso en septiembre del año pasado, cuando le robaron a una familia", manifestó Villafañe.

El abogado representa a Mauro Sebastián Benetti, Rubén Alfredo Soria y Cristian Ulises Vásquez. "Los que ingresaron a robar tenían el dato de quiénes vivían ahí, y preguntaban a las víctimas cuántos eran los guardias de seguridad y cuál era la frecuencia con la que hacían las rondas. Eso declaró una de las víctimas, está claro que no había ninguna vinculación con los asaltantes", afirmó el letrado.

La noche del robo, entre cinco y seis asaltantes ingresaron, sucesivamente, a las casas de María Constanza Dantur, Marcelo Alejandro Brione, Pedro Martín Mascaro y José Daniel Busneli. Los sorprendieron durmiendo y se llevaron dinero, joyas y otros elementos personales, luego de dejarlos atados.

De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, los ladrones habrían ingresado por un hueco de la tela metálica del barrio privado, ubicado en avenida Presidente Perón y Las Rosas, en Yerba Buena.

Conocimiento

Los ladrones no habrían elegido las casas que asaltaron al azar, según consideró el abogado Bernardo Sassi, defensor de Juan Ángel Gramajo, el cuarto custodio que se encuentra detenido.

"Las víctimas cuentan que uno de los asaltantes les decía que sabía qué profesión tenían, y les pedía que le dijeran dónde estaba el dinero", relató Sassi.

El letrado comentó que su defendido había comenzado a trabajar dos días antes de que se produjeran los robos. "Ni siquiera conocía a los otros empleados. Gramajo hacía un trabajo de supervisión, recorriendo varios puntos en los que la empresa de seguridad presta servicios. Esa noche fue por primera vez a 'Las Rosas 2'", comentó.

Esa noche, según Sassi, Gramajo realizó un recorrido por el interior del barrio privado, en compañía de un guardia que cumplía funciones en "Las Rosas 1" (ubicado al frente), y que no vió nada sospechoso. En ese horario, según consta en el expediente, estaban asaltando a las cuatro familias.

A pesar de las declaraciones de los guardias, el fiscal consideró que la supuesta omisión de los recorridos que debían haber realizado permitió a los ladrones actuar impunemente.